viernes, 31 de diciembre de 2010

Oración de Fin de Año

Señor, Dios, dueño del tiempo y de la eternidad.
Tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el futuro.

Al terminar este año quiero darte gracias,
por todo aquello que recibí de Ti

Gracias por la vida y el amor, por las flores,
el aire y el sol, por la alegría y el dolor,
por cuanto fue posible y por lo que no pudo ser.

Te ofrezco cuanto hice en este año.
El trabajo realizado y las cosas que con mis manos pude construir.

Te presento a las personas que a lo largo de estos meses conocí,
las amistades nuevas y los antiguos amores,
los que me dieron su mano y aquellos a los que pude ayudar.
Con los que compartí la vida, el trabajo, el dolor y la alegría.

Pero también, Señor hoy quiero pedirte perdón.
Perdón por el tiempo perdido, por el dinero mal gastado.
Por la palabra inútil y el amor desperdiciado.
Perdón por las obras vacías y por el trabajo mal hecho.

Perdón por vivir sin entusiasmo.
También por la oración, que poco a poco,
fui aplazando y que hasta ahora vengo a presentarte.

Por todos mis olvidos, descuidos y silencios,
Nuevamente te pido perdón.

Pronto iniciaremos un nuevo año y detengo mi vida,
ante el nuevo calendario aún sin estrenar.
Te presento estos días, que sólo Tú sabes, si llegaré a vivirlos.

Hoy te pido para mí y los míos, la paz y la alegría,
la fuerza y la prudencia, la claridad y la sabiduría.

Quiero vivir cada día con optimismo y bondad.
Llevando a todas partes, un corazón lleno de comprensión y paz.

Cierra Tú mis oídos, a toda falsedad.
Y mis labios, a palabras mentirosas,
egoístas, mordaces o hirientes.
Abre en cambio mi ser a todo lo que es bueno.
Que mi espíritu, se llene sólo de bendiciones,
y las derrame a mi paso.

Cólmame de bondad y de alegría,
para que cuantos conviven conmigo,
o los que se acerquen a mí, encuentren en mi vida,
un poquito de Ti
Danos un año feliz y enséñanos a repartir felicidad.

Amén

Cardenal Rivera Carrera lamenta actual situación de las familias mexicanas

Durante la misa del pasado domingo 26 de diciembre día en que celebramos la Fiesta de la Sagrada Familia, el Cardenal Norberto Rivera Carrera manifestó que “la visión de la paz y la visión de las amenazas” son dos características que percibimos en nuestro país, y por ello exhortó a las familias mexicanas a fomentar la comprensión, el perdón, la gratitud y la vida espiritual.

Más adelante el Prelado aseguró que “este año la fiesta de la Sagrada Familia llega en una situación de dolor al contemplar como las familias de nuestro país se están deteriorando”. Y agregó que hoy en día en las familias ya no se transmiten valores, y en su lugar, sus miembros se convierten en cómplices del crimen y la violencia.

Con esta reflexión, explicó que “la familia puede ser un lugar de referencia moral para el bien, pero también promotora de lo inmoral”. Seguidamente, el Cardenal recordó la invitación que el Santo Padre hizo a los fieles cristianos.

“Recientemente el Papa Benedicto XVI, hacía dos anotaciones que considero pertinentes en este contexto de reflexión sobre la familia en México. La primera anotación que hacía el Papa, es un reclamo a la conciencia. El Papa nos invita a renovarnos con las siguientes palabras: tenemos que preguntarnos qué es lo que estaba equivocado en nuestro anuncio, en la forma completa de configurar el ser cristiano, para que suceda lo que está sucediendo. Tenemos que encontrar una nueva firmeza en la fe y en el bien. Debemos ser capaces, nos decía el Papa, de conversión, de penitencia, de reforzarnos para intentar todo lo posible para que no siga sucediendo lo que ha estado sucediendo en nuestras familias y en nuestra sociedad”, dijo.

El Arzobispo Primado de México destacó que la llamada del Pontífice alienta a toda la Iglesia, “para que nos preguntemos qué está pasando con nuestras familias” y qué estamos haciendo por ellas. Además indicó que los primeros en fomentar el cambio, deben ser los obispos, los sacerdotes, los educadores, los comunicadores, los maestros y todo aquel que tiene una responsabilidad social, ya que ellos deben “convertirse en el guardián de las familias, cuidando de reflejar la bondad del Señor, con humildad, con fidelidad, para proteger la vocación maravillosa de cada familia”.

“No seamos débiles ante el mal que vemos a nuestro alrededor”, declaró el Cardenal Rivera Carrera, insistiendo en que a imitación de José y María, debemos tomar en nuestras manos al Niño Jesús, quien “ha nacido en cada uno de nosotros, de nuestros hogares”. Por último, invitó a los fieles a no permitir “que los Herodes de nuestro tiempo maten a nuestros hijos, maten a lo más preciado que tiene esta patria mexicana”.

Y para terminar su homilía, compartió una felicitación por el comienzo del año 2011:
“Este es nuestro último domingo del año 2010. Quiero aprovechar para dar gracias a Dios por el año que termina y para desearles a todos ustedes y a sus familias un año mejor, un año 2011 en donde todos nosotros nos podamos sentir orgullosos de haber hecho algo por nuestra familia, que no repitamos una frase hueca “Feliz año nuevo”, porque puede ser hueca si no hacemos algo por la felicidad de aquellos que están en nuestra familia. Que nosotros podamos decir “muy feliz año nuevo”, porque estamos propuestos a hacer algo por aquellos que el Señor ha puesto cerca de nosotros. Que todos ustedes, todas sus familias, tengan un feliz año, bajo la protección de la Sagrada Familia, bajo la protección de Santa María de Guadalupe, que siempre está esperando entre nosotros la comprensión, siempre está esperando el perdón, siempre está esperando que nosotros podamos vivir en paz este año nuevo”.

Historia de la semana

Las Siete Maravillas del Mundo

Un día, en el salón de clases los alumnos se encontraban estudiando las siete maravillas del mundo. Al término de la sesión, el maestro les pidió hacer una lista de las que ellos consideraban deberían ser realmente las Siete Maravillas del Mundo.

A pesar de algunos desacuerdos, la mayoría votó por lo siguiente: Las Pirámides de Egipto, El Taj Mahal, El Gran cañón, El Canal de Panamá, El Empire State, La Basílica de San Pedro y La Muralla China.

Mientras se hacía la votación el maestro notó que una estudiante permanecía aún callada y no había entregado aún su lista. Así que le preguntó si tenía problema para hacer su elección. La muchacha tímidamente respondió:
—Sí, un poco. No podía decidirme pues son tantas las maravillas.

El maestro dijo:
—Bueno, dinos lo que has escrito y tal vez podamos ayudarte.

La muchacha titubeó y después leyó:
—Creo que las Siete Maravillas son: Poder tocar, poder saborear, poder ver, poder escuchar...

Después de sentir la mirada de todos sus compañeros, respiró y prosiguió:
—Poder sentir, poder reír y... poder amar.

Noticias de la Iglesia Católica

Se amplía el hospital de niños en Belén para salvar más vidas

En vísperas de la Navidad, se inauguró la ampliación del hospital para niños de Belén, "Caritas Baby Hospital", cuya misión es salvar vidas en sus primeros estadios de existencia.

Este hospital pediátrico se fundó en 1952, a iniciativa del sacerdote suizo Ernest Schnydrig, para brindar asistencia a todos los niños que nacieran en la tierra de Jesús, sin distinción de raza o credo religioso. Fue visitado por el Papa Benecito XVI durante su peregrinación apostólica a Tierra Santa, en mayo de 2009.

Virgen de Guadalupe es entronizada en santuario de la Sábana Santa en Turín

El 12 de diciembre fue entronizada en la iglesia del Santísimo Sudario en Turín, Italia, una imagen de Nuestra Señora de Guadalupe, fiel al original que se encuentra en la basílica mexicana, así lo informó el Centro Mexicano de Sindonología.

Este día "pasará a la historia como la fecha en que se hermanan las devociones a Jesús en su imagen de la Sábana Santa y a su Bendita Madre en su advocación de Guadalupe en la humilde Tilma de San Juan Diego", afirmó Adolfo Orozco Torres, presidente del Centro Mexicano de Sindonología.

"La libertad religiosa, camino para la paz", tema de la Jornada Mundial de la Paz 2011

Con motivo de la Jornada Mundial de la Paz, que se celebra el 1º de enero, el Papa Benedicto XVI, dirigió el mensaje “LA LIBERTAD RELIGIOSA, CAMINO PARA LA PAZ”. En él dijo lo siguiente:

Se puede constatar con dolor que en algunas regiones del mundo la profesión y expresión de la propia religión comporta un riesgo para la vida y la libertad personal. Los cristianos son actualmente el grupo religioso que sufre el mayor número de persecuciones a causa de su fe. Todo esto no se puede aceptar, porque constituye una ofensa a Dios y a la dignidad humana; además es una amenaza a la seguridad y a la paz, e impide la realización de un auténtico desarrollo humano integral.

La familia fundada sobre el matrimonio, expresión de la unión íntima y de la complementariedad entre un hombre y una mujer, se inserta como la primera escuela de formación y crecimiento social, cultural, moral y espiritual de los hijos, que deberían ver siempre en el padre y la madre el primer testimonio de una vida orientada a la búsqueda de la verdad y al amor de Dios. La familia, primera célula de la sociedad humana, sigue siendo el ámbito primordial de formación para unas relaciones armoniosas en todos los ámbitos de la convivencia humana, nacional e internacional. Éste es el camino que se ha de recorrer con sabiduría para construir un tejido social sólido y solidario, y preparar a los jóvenes para que, con un espíritu de comprensión y de paz, asuman su propia responsabilidad en la vida, en una sociedad libre.

El mundo tiene necesidad de Dios. Tiene necesidad de valores éticos y espirituales, universales y compartidos, y la religión puede contribuir de manera preciosa a su búsqueda, para la construcción de un orden social justo y pacífico.

La paz es un don de Dios y al mismo tiempo un proyecto que realizar. Una sociedad reconciliada con Dios está más cerca de la paz, que no es la simple ausencia de la guerra, ni el mero fruto del predominio militar o económico, ni mucho menos de astucias engañosas o de hábiles manipulaciones. La paz, por el contrario, es el resultado de un proceso de purificación y elevación cultural, moral y espiritual de cada persona y cada pueblo, en el que la dignidad humana es respetada plenamente.

Exhorto a los hombres y mujeres de buena voluntad a renovar su compromiso por la construcción de un mundo en el que todos puedan profesar libremente su religión o su fe, y vivir su amor a Dios con todo el corazón, con toda el alma y con toda la mente. Invito a todos los que desean ser constructores de paz, a escuchar la propia voz interior, para encontrar en Dios referencia segura para la conquista de una auténtica libertad, la fuerza inagotable para orientar el mundo con un espíritu nuevo, capaz de no repetir los errores del pasado.

Santo de la semana

Solemnidad de Santa María Madre de Dios
1 de enero

La Virgen María está a la cabeza de todos los santos, es la mayor, la llena de Gracia por la bondad, sabiduría, amor y poder de Dios; ella es el culmen de toda posible fidelidad a Dios, amor humano en plenitud.

Su vida entre nosotros es breve y humilde: vive en Nazaret, en Galilea, donde concibió por obra del Espíritu Santo a Jesús y se desposó con José.

Por el edicto del César, se traslada a Belén para empadronarse y estar incluida en el censo junto con su esposo. La Providencia hizo que en ese entonces naciera el Salvador, dándolo a luz a las afueras del pueblo en la soledad, pobreza, y desconocimiento de los hombres. Su hijo es el Verbo encarnado, la Segunda Persona de Dios, que ha tomado carne y alma humana.

Después vino la Presentación y la Purificación en el Templo. También la huída a Egipto para buscar refugio, porque Herodes pretendía matar al Niño después de la visita de los magos.

En la etapa de la "vida pública" de Jesús, María está presente con su hijo, por ejemplo, en Caná, cuando Jesús realiza el primer milagro. En el Calvario, al llegar la hora de la redención, está presente junto a la cruz. Finalmente, está con sus nuevos hijos, los apóstoles, que estuvieron presentes en la Ascensión.

Con la lógica desprendida del evangelio y avalada por la tradición, vivió luego con Juan, el discípulo más joven, hasta que pasó al Cielo de modo perfecto, definitivo y cabal por el querer justo de Dios que quiso glorificarla.

Es por ello, que María es modelo para todo cristiano que busca día a día alcanzar su santificación. En nuestra Madre Santa María encontramos la guía segura que nos introduce en la vida del Señor Jesús, ayudándonos a conformarnos con Él.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Noticias de la Iglesia

Navidad es Jesús y no los regalos

El Arzobispo de Piura y Tumbes, en Perú, Mons. José Antonio Eguren, recordó a los fieles que el sentido de la Navidad es el nacimiento de Cristo y no los regalos, que son solo expresiones de la alegría por la llegada del Salvador, por eso, exhortó a abrir los corazones y hogares "al Niño que nace", y afirmó, "¡Ese es el verdadero sentido de la Navidad!".
Mons. Eguren también invitó a seguir "el ejemplo de Santa María y San José, que siempre estuvieron atentos a los designios divinos para obedecerlos. Señaló que "No son pocas las dificultades que se nos presentan día a día. Pero no dejemos que los problemas cotidianos apaguen estos días de celebración. Que la alegría de la Navidad sea la que reine en nuestros corazones porque sabemos bien en quien hemos puesto nuestra confianza: en Jesús", expresó.


Tamaulipas también blinda vida contra el aborto

El Congreso del Estado de Tamaulipas aprobó una reforma de la Constitución estatal que blinda la vida contra el aborto y la eutanasia al precisar la protección de este derecho fundamental desde la fecundación hasta la muerte natural.
La reforma al artículo 16 quedó de la siguiente manera: "el Estado de Tamaulipas reconoce, protege y garantiza el derecho a la vida de todo ser humano desde el momento de la fecundación hasta su muerte natural; esta disposición no deroga las excusas absolutorias ya previstas en la legislación penal".
La reforma constitucional no ha modificado las tres causales que están despenalizadas para practicar un aborto: violación, "acción imprudente" o cuando esté en riesgo la vida de la madre.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Papa Benedicto XVI invita a fieles a dejarse "sorprender e iluminar" por la venida de Jesús

En la audiencia general del pasado miércoles 22 de diciembre, la última antes del día de Navidad, el Papa Benedicto XVI manifestó que "la espera gozosa, característica de los días que preceden la Navidad, es sin duda la actitud básica del cristiano que desea vivir fructuosamente el encuentro renovado con Aquel que viene a habitar entre nosotros: Jesucristo, el Hijo de Dios hecho hombre".

En su mensaje, el Sumo Pontífice indicó que "los primeros que acogieron la llegada del Mesías” fueron “Zacarías e Isabel, los pastores, la gente común, y en especial María y José". Luego explicó que "todo el Antiguo Testamento constituye una única y gran promesa que se cumplirá con la venida de un salvador. Junto a la espera de los personajes de las Sagradas Escrituras encuentra espacio y significado a través de los siglos”.

La venida de Jesús, prosiguió el Santo Padre, "no puede tener otro propósito que el de enseñarnos a ver y amar los acontecimientos, el mundo y todo lo que nos rodea, con la misma mirada de Dios. El Verbo hecho niño nos ayuda a comprender la forma de actuar de Dios, para que seamos capaces de dejarnos transformar cada vez más por su bondad y su misericordia infinitas".

Más tarde, el Vicario de Cristo invitó a dejarnos "sorprender e iluminar de nuevo por esta venida, por la Estrella, que desde Oriente, inundó de alegría al mundo" e igualmente exhortó a los fieles a purificar "nuestra conciencia y nuestra vida de lo que es contrario a esa venida: pensamientos, palabras, actitudes y acciones, comprometiéndonos a hacer el bien y a contribuir a instaurar en este mundo la paz y la justicia para todos los seres humanos y caminar así hacia el Señor".

Al reflexionar sobre la importancia del pesebre o nacimiento, tradición de muchos pueblos cristianos alrededor del mundo, el Papa aseguró que "es la expresión de nuestra espera, pero también de la acción de gracias a Aquel que decidió compartir nuestra condición humana en la pobreza y la sencillez".

"Me alegro de que siga vigente e incluso se vuelva a descubrir la tradición de preparar el Belén en las casas, en los lugares de trabajo, y de reunión. Este testimonio auténtico de la fe cristiana ofrezca también hoy a todas las personas de buena voluntad una imagen sugestiva del amor infinito del Padre para todos nosotros y que los corazones de los niños y los adultos todavía se sorprendan ante ella", señaló.

Por último, el Papa Benedicto XVI expresó: “Deseo a todos una feliz Navidad y os invito a preparar vuestro corazón para recibir al Niño Jesús. Que la Virgen María y San José nos ayuden a vivir el Misterio de este tiempo santo con renovada gratitud al Señor, ofreciendo a los demás paz y alegría".

Afirmar nuestra fe en la humanidad y divinidad de Jesús, invita Cardenal Rivera Carrera

En la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México, el pasado domingo 19 de diciembre, durante la misa del mediodía, el Cardenal Norberto Rivera Carrera recordó la profecía de Isaías, quien señaló “He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros", y agregó que con ello la liturgia nos explica que la Navidad es celebrar “a Dios que se hace carne, a Dios que en el seno de María viene a nosotros en Jesucristo”, haciéndose “un Dios cercano”.

Seguidamente, el Prelado destacó que “el niño que contemplaremos en la Navidad, en el pesebre de Belén, es Jesús, el Emmanuel”, quien es nuestro puente para llegar a Dios y que a su vez se convierte en nuestro salvador.

“En esta Navidad, renovaremos nuestra fe, sin dejar dudas ni equivocaciones, proclamaremos nuestra fe en este misterio de la Encarnación, afirmaremos nuestra fe tanto en la divinidad como en la humanidad de Jesucristo, tanto en su dimensión histórica como en su dimensión trascendente. No podemos desfigurar, parcializar o ideologizar la persona de Cristo, porque muchas veces la concebimos como un gran profeta, como un líder, como un revolucionario, como alguien muy carismático, pero si lo redujéramos únicamente al campo humano, al campo privado, Jesucristo no sería nuestro salvador”, declaró.

Más tarde, el Arzobispo Primado de México insistió que “necesitamos pedirle a Dios que nos regale ese poder creer en Jesucristo verdadero Dios y verdadero hombre”. Además nos exhortó a seguir el ejemplo de José y María de “poner nuestra confianza en Dios y dejarnos conducir por su Espíritu”.

Luego alentó a los fieles a “descubrir que nuestra vocación y el verdadero reto que tenemos como cristianos es llevar a toda persona a la obediencia de la fe, es ser apóstoles, es proclamar el Evangelio de Jesucristo”. Por otra parte, reiteró que en este último domingo de preparación para la Navidad, la liturgia quiere impregnarnos de la figura de María, porque nadie mejor que Ella puede enseñarnos a recibir a Jesucristo, ya que durante nueve meses, Ella fue el sagrario del Hijo de Dios, fue quien lo llevó en su seno y gracias a Ella nos llegó la salvación.

Por último, el Cardenal Rivera Carrera explicó que hace más de dos mil años, los Pastores y los Reyes Magos encontraron al Niño Jesús con la Virgen María, y con ello destacó que para aceptar a Jesús, también debemos aceptar y recordar a la mujer que Él escogió para que fuera su madre. Agregó además, que esto “lo sabemos muy bien los mexicanos, nosotros concretamente llegamos a la fe cristiana por Santa María de Guadalupe, que nos trajo a Jesús en su seno”.

“La alegría de la Navidad no sería completa si nuestra mirada no se dirigiese a aquélla que, obedeciendo al Padre, engendró para nosotros al Hijo unigénito de Dios. Pidámosle a María, madre de Cristo, y madre nuestra por tanto, que nos prepare para recibir a su Hijo en esta Navidad y siempre, y que Ella nos enseñe cómo tratar a Jesucristo, cómo escuchar su palabra, y cómo hacer su palabra la norma de nuestra vida, cómo permanecer fieles a esa palabra, como Ella lo hizo, hasta llegar al pie de la cruz”, concluyó.

La Natividad de Jesús

Cuando se cumplieron los acontecimientos que debían preceder al advenimiento del Mesías, de acuerdo con los vaticinios de los antiguos profetas, Jesús llamado el Cristo, Hijo de Dios eterno, se encarnó en el seno de la Virgen María y, hecho hombre, nació de ella para la redención de la humanidad. Desde la caída de nuestros primeros padres, la sabia y misericordiosa providencia de Dios había dispuesto gradualmente todas las cosas para la realización de sus promesas y el cumplimiento del más grande de sus misterios: la encarnación de su divino Hijo.

Por aquel entonces, el Emperador Augusto emitió un decreto para llevar a cabo un censo en el cual todas las personas debían registrarse en un lugar determinado según sus respectivas provincias, ciudades y familias. Hasta Belén, cerca de la ciudad de Jerusalén, llegaron San José y la Virgen María procedentes de Nazaret, y estando allí, le llegó la hora de dar a luz a la Virgen, trayendo al mundo a su divino Hijo a quien envolvió en lienzos y lo recostó en la paja del pesebre.
Con la solemnidad de la Navidad, celebramos la manifestación del Verbo de Dios a los hombres. La Iglesia, en su misión de ir por todo el mundo llevando la Buena Nueva, dedica este tiempo a profundizar, contemplar y asimilar el Misterio de la Encarnación del Hijo de Dios.

Durante el Tiempo de Navidad, al igual que en el Triduo Pascual de la Semana Santa, celebramos la redención del hombre gracias a la presencia y entrega de Dios; pero a diferencia del Triduo Pascual en el que recordamos la Pasión y muerte del Salvador, en la Navidad recordamos que Dios se hizo Hombre y habitó entre nosotros.



Una de las fiestas más importantes para la Iglesia Católica, es precisamente la Navidad, momento en que recordamos que hace más de dos mil años, Dios vino a este mundo y se hizo hombre, semejándose a nosotros. En esta venida, el Salvador anunció la Buena Nueva a los hombres y mujeres de todo el mundo, compartiéndonos y haciéndonos partícipes de su mensaje de amor.

Para lograr recibir al Hijo de Dios en nuestro hogar y en nuestros corazones, los cristianos vivimos un tiempo de preparación, el cual es conocido como Adviento, que nos ayuda a limpiar nuestras almas, sabiendo que Cristo, “luz del mundo” alejará de nosotros las tinieblas que trae el pecado.

Durante las cuatro semanas que dura el adviento, los fieles participamos de los nueve meses que María, la Madre de Dios, llevó a Jesús en su vientre, por lo que se realizan las tradicionales posadas, en las que también se recuerda el camino de José y María hacia Belén, en cuyo humilde portal fue cobijado el pequeño Jesús.

Oración al Niño Jesús

Ven Señor Jesús, no tardes. Cielos ábranse y dejen que baje su rocío. Divino Niño Jesús, ven a nacer en mi corazón para desterrar de él al pecado y colocar en su lugar tus virtudes.
Amén

lunes, 20 de diciembre de 2010

Quince Años peregrinando con el Cardenal Norberto Rivera Carrera

Como cada año, el próximo 15 de enero, se realizará la Peregrinación de la Arquidiócesis de México a la Basílica de Guadalupe.

Alrededor de 25 mil fieles se organizan desde sus parroquias para llegar a la Ex glorieta de Peralvillo y de ahí partir junto con el Cardenal Norberto Rivera Carrera y sus Obispos Auxiliares, a darle gracias a Dios y a la Virgen por el año que culminó, así como a encomendarle sus proyectos pastorales.

Con vestimentas y globos blancos, rojos, amarillos, naranjas, verdes, azules, morados y rosas, mismos que representan los colores de las ocho Vicarías, en punto de las 9:30 de la mañana partirán hacia el Tepeyac y a las 12:00 del día participarán de la misa presidida por el Cardenal Norberto Rivera Carrera.

Ex infantes de Basílica celebran tiempo de Navidad con villancicos

La tarde del pasado sábado 18 de diciembre, un grupo de diez adultos, pertenecientes al Coro de Ex infantes de la Basílica de Guadalupe se presentaron en el Templo Expiatorio a Cristo Rey, Antigua Basílica de Guadalupe, donde interpretaron algunos villancicos.

Quien fuera el pianista de dicha agrupación, manifestó que es para ellos una tradición el realizar cantos navideños, los cuales les recuerdan su infancia y el momento de la llegada de Jesús, lo que celebran con gran alegría. Además indicó que todo esto lo hacen como un regalo a sus familias y como un agradecimiento a Dios por haberlos bendecido con el don de poder cantar.

Entre las piezas que el coro interpretó, destacan: “Adeste Fideles”, “Gloria in Excelsis Deo”, “Ding-Dong”, el “Ave María” y una versión en español del popular canto “Christmast Tree”.

viernes, 17 de diciembre de 2010

A través del acontecimiento guadalupano, Dios quiso quedarse con nosotros: Cardenal Norberto Rivera

El pasado 12 de diciembre, el Cardenal Norberto Rivera Carrera presidió la misa dominical del mediodía en la I. N. Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe, donde se realizó la celebración solemne de la bendición de las rosas, con la que se recordó que hace 479 años Santa María de Guadalupe se apareció al humilde indígena san Juan Diego, en el cerro del Tepeyac.

En su homilía el Prelado explicó que esta advocación mariana, muestra a la Madre de Dios, como quien porta “en su inmaculado vientre” a Jesucristo, cuya misericordia “va más allá de los tiempos”, y que incluso llega a nosotros a través del evento guadalupano, ya que quiso quedarse con nosotros por medio de su Santísima Madre.

Poco después, el Arzobispo Primado de México manifestó que la Virgen Morena es “la primera discípula y misionera del amor de Dios” y que hasta el día de hoy “ha permanecido en medio de nosotros que somos su pueblo” para mostrarnos “al verdadero Dios por quien se vive”, y agregó que el Dios en quien hemos depositado nuestra fe, es “el único que nos ama sin ningún interés”.

Más tarde, el Cardenal expresó que por desgracia, hay quienes se han dejado seducir por el mal, destruyendo a los demás y a sí mismos, lo que es extraño a nuestro pueblo mexicano, el cual se caracteriza por su nobleza, sencillez, humildad, bondad, laboriosidad y solidaridad.

“El día de hoy, por medio de Santa María de Guadalupe, queremos clamar al verdadero Dios que nos ayude a amar, que nos purifique el alma, queremos clamar aquí y ahora a ese Dios pleno de misericordia que nos enseñe a actuar responsablemente, con toda honestidad y verdad, que Dios nos coloque en nuestra mente, en nuestro corazón, en toda nuestra alma, y en todas nuestras fuerzas ese mismo amor misericordioso que vino a mostrarnos. Hoy, aquí y ahora queremos clamar a Dios, por medio de Nuestra Muchachita, Nuestra Madre del Cielo, para que Él entre hasta lo más profundo de nuestro ser arrancándonos el corazón de piedra y dándonos un corazón de carne que sepa amar y perdonar en una reconciliación que abarque no sólo nuestra vida personal, sino toda nuestra nación y que vaya más allá de nuestras fronteras”, comentó.

Destacó también que en la reunión de Aparecida, surgió la iniciativa de realizar una Misión Continental Permanente que ayudara a los fieles a tener un verdadero encuentro con Jesucristo. Y añadió que ahí se proclamó que María “nos ha de ayudar a tener un verdadero encuentro con su hijo amado”.

“Ella sabe llevarnos a Jesucristo, realizando una misión maravillosa, que va más allá de nuestras fronteras, que va más allá de los tiempos. Una misión continental que en esta Arquidiócesis de México fue preparada por la misión permanente que iniciamos impulsados por el segundo sínodo diocesano y que el día de hoy se vuelve más imperiosa, pues nuestro amado pueblo, así como tantos otros, está padeciendo terribles violencias, en donde el tejido social se está deteriorando y en donde, incluso, se está intentando cambiar la percepción de los mismos valores, dándole el título de “valor” a lo que no lo tiene”, aseguró.

“Una Misión Continental en donde nuestro corazón vibre con la necesidad del otro, en un verdadero y libre encuentro del amor; así como el corazón inmaculado de María sintió esa grande alegría y glorificó al Señor, así nosotros también, en cada instante de nuestra vida, sepamos glorificar al Señor Dios nuestro”, concluyó el Cardenal Rivera Carrera.

Noticias

Joven española defiende la vida a través de la música

Hace unos días se dio a conocer el testimonio de Miriam Fernández, una joven española que nació con parálisis cerebral. Actualmente, Miriam con tan sólo 20 años de edad, es la cantautora juvenil más querida de España, y usa este talento para defender la vida, transmitiendo el mensaje de que Dios nos ama y no nos “manda nada que no podamos soportar”.

Miriam asegura que "si una embarazada escucha mis canciones y le dan esperanza y eso salva a su hijo, todas las críticas me habrán dado igual" y añadió que "todos tenemos dones para servir a los demás. En mi disco canto: ‘siempre hay algo mejor por llegar’. Hay momentos en que digo ‘Dios, este asunto lo pongo en tus manos’, y eso me da fuerza. Dios está ahí, no quiere nada malo para nadie. En esta sociedad, y a estas edades, hay que seguir creyendo".

Arzobispo de Cracovia recuerda mensaje navideño de Juan Pablo II

El pasado 13 de diciembre, el Arzobispo de Cracovia, Cardenal Stanislaw Dziwisz, recordó que para Karol Wojtyla la alegría de la Navidad es algo que, meditado y contemplado en la liturgia y la vida cotidiana, debe compartirse con los demás. Esta reflexión la hizo el Arzobispo, al comentar el libro "La Noche de las luces: Páginas y homilías de Navidad" que recoge diversas intervenciones del Papa Juan Pablo II, sobre esta importante fiesta. "Las fiestas navideñas eran antes que nada un momento muy importante para celebrar el misterio de la encarnación de Dios, es decir del Amor que hace cercano a todos los hombres, cuando nace como niño en Belén", explicó y señaló también que “el nacimiento del Señor era para el siervo de Dios un misterio a contemplar en la liturgia y en la vida cotidiana y que, contemplado, debe ser compartido con otros".

Arquidiócesis de Morelia tiene nuevo obispo auxiliar

El Papa Benedicto XVI nombró este miércoles 15 de diciembre, al nuevo Obispo Titular de Arpi y Auxiliar de Morelia Mons. Juan Espinoza Jiménez, quien hasta la fecha se venía desempeñando como formador en el seminario mayor, Coordinador de la Comisión Diocesana para el Clero en esa Arquidiócesis y Capellán del Postulantado de las Hermanas Pasionistas, en Morelia. El nuevo obispo es originario de la Piedad, Michoacán y fue ordenado sacerdote el 31 de enero de 1993.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Poema de San Juan de la Cruz

Vivo sin vivir en mí
y de tal manera espero,
que muero porque no muero.

En mí yo no vivo ya,
y sin Dios vivir no puedo;
pues sin él y sin mí quedo,
este vivir ¿qué será?
Mil muertes se me hará,
pues mi misma vida espero,
muriendo porque no muero.

Esta vida que yo vivo
es privación de vivir;
y así, es continuo morir
hasta que viva contigo.
Oye, mi Dios, lo que digo:
que esta vida no la quiero,
que muero porque no muero.

Estando ausente de ti
¿qué vida puedo tener,
sino muerte padecer
la mayor que nunca vi?
Lástima tengo de mí,
pues de suerte persevero,
que muero, porque no muero.

El pez que del agua sale
aún de alivio no carece,
que en la muerte que padece
al fin la muerte le vale.
¿Qué muerte habrá que se iguale
a mi vivir lastimero,
pues si más vivo más muero?

Cuando me pienso aliviar
de verte en el Sacramento,
háceme más sentimiento
el no te poder gozar;
todo es para más penar
por no verte como quiero,
y muero porque no muero.

Y si me gozo, Señor,
con esperanza de verte,
en ver que puedo perderte
se me dobla mi dolor;
viviendo en tanto pavor
y esperando como espero,
muérome porque no muero.

¡Sácame de aquesta muerte
mi Dios, y dame la vida;
no me tengas impedida
en este lazo tan fuerte;
mira que peno por verte,
y mi mal es tan entero,
que muero porque no muero.

Lloraré mi muerte ya
y lamentaré mi vida,
en tanto que detenida
por mis pecados está.
¡Oh mi Dios!, ¿cuándo será
cuando yo diga de vero:
vivo ya porque no muero?

Santo de la semana

San Juan de la Cruz
14 de Diciembre
Doctor de teología mística y fundador (con Santa Teresa de Ávila) de las Carmelitas Descalzas

San Juan de la Cruz nació en la Vieja Castilla el 24 junio de 1542 en el seno de una familia humilde. De pequeño, el ahora santo brindó sus servicios en el Hospital de Medina, donde por siete años, dedicó su tiempo a atender a los más pobres de entre los pobres.

Más tarde, al preocuparse sobre el sentido de su vida, se le reveló en oración que su tarea era servir a Dios en una orden de antigua perfección, para ayudar a su restauración. El 24 de febrero de 1536, bajo el nombre de Juan de San Matías, tomó los hábitos con los Carmelitas, quienes le enviaron a Salamanca para cursar los estudios superiores. Se ordenó sacerdote en el año 1567.

Al ser ordenado sacerdote, pidió a Dios como especial regalo que lo conservara siempre en gracia y sin pecado y que pudiera sufrir con todo valor y con mucha paciencia toda clase de dolores, penas y enfermedades.

Santa Teresa había fundado la comunidad de las Hermanas Carmelitas Descalzas y deseaba fundar también una comunidad de Padres Carmelitas que se dedicara a observar los reglamentos con la mayor exactitud posible. Mientras tanto San Juan le pedía a Dios que le mostrara un modo de vivir tan fervoroso que lo llevara pronto a la santidad. Así, por obra de Dios, ambos santos se conocieron, lo que hizo a Santa Teresa descubrir que el religioso era el indicado para empezar su nueva comunidad. San Juan, junto con otros dos frailes fundó su nueva comunidad, siendo nombrado rector Fray Juan de la Cruz, en cuyo apostolado dedicó todas sus fuerzas.

Dios le concedió a este santo, una cualidad especial: la de saber enseñar el método para llegar a la santidad. Y eso que enseñaba de palabra a personas que dirigía espiritualmente, lo fue escribiendo, de manera que se originaron algunos libros, que le han valido el título de Doctor de la Iglesia. Algunos de sus obras más famosas son: "La subida del Monte Carmelo", y "La noche oscura del alma".

Después de tres meses de sufrimientos muy agudos, el santo murió el 14 de diciembre del año 1591 a la edad de 49 años. Fue beatificado el 25 de Enero de 1675 y canonizado el 27 de Diciembre de 1726.

Santa Verónica Giuliani "nos invita a participar en el amor sufriente de Jesús Crucificado", recuerda Papa Benedicto XVI

En la audiencia general del miércoles 15 de diciembre, el Papa Benedicto XVI habló sobre Santa Verónica Giuliani, monja clarisa capuchina del siglo XVII, cuyo 350 aniversario de nacimiento se celebrará el próximo 27 de diciembre.

Esta santa nació en Mercatello región de Italia en 1660, "era la última de siete hermanas, de las cuales tres abrazaron la vida monástica". A los 17 años entró en el monasterio de las Clarisas Capuchinas de Città di Castello, donde permaneció durante el resto de su vida. "Un año después hace la profesión religiosa solemne e inicia un camino de configuración con Cristo a través de muchas penitencias, grandes sufrimientos y algunas experiencias místicas relacionadas con la Pasión de Jesús", señaló el Santo Padre.

Seguidamente el Vicario de Cristo explicó que la religiosa "vive de una manera profunda la participación en el amor sufriente de Jesús. Llega a pedir a Jesús que sea crucificada con Él".

Santa Verónica "está convencida de participar ya en el Reino de Dios, pero al mismo tiempo invoca a todos los santos de la Patria celestial para que la ayuden en el camino terreno de su donación, en espera de la bienaventuranza eterna; ésta es la aspiración constante de su vida", prosiguió el Pontífice.

"Los momentos fuertes de la experiencia mística de Verónica nunca se separan de los acontecimientos salvíficos celebrados en la liturgia, donde ocupa un lugar especial la proclamación y la escucha de la Palabra de Dios. La Sagrada Escritura, por lo tanto, ilumina, purifica, confirma la experiencia de Verónica, haciéndola eclesial. Ella, de hecho, no sólo se expresa con las palabras de la Sagrada Escritura, sino que también vive de ellas".

Más tarde, el Sucesor de Pedro destacó que "Santa Verónica Giuliani nos invita a hacer crecer en nuestra vida cristiana la unión con el Señor, abandonándonos a su voluntad con confianza plena y total, y la unión con la Iglesia, Esposa de Cristo". Y añadió que "nos invita a participar en el amor sufriente de Jesús Crucificado por la salvación de todos los pecadores, nos invita a mantener los ojos fijos en el cielo, meta de nuestro camino terrenal, donde viviremos junto con muchos hermanos y hermanas la alegría de la plena comunión con Dios".

El Papa Benedicto XVI concluyó manifestando que esta religiosa "nos invita a alimentarnos cotidianamente de la Palabra de Dios para encender nuestro corazón y orientar nuestra vida. Las últimas palabras de la santa se pueden considerar la síntesis de su experiencia mística apasionada: ‘¡He encontrado el Amor, el Amor se ha dejado ver!’.

Santa Verónica Giuliani falleció en 1727, después de una dolorosa agonía de 33 días. Fue proclamada santa el 26 de mayo de 1839 por el Papa Gregorio XVI.

Historia de la semana

“LA CRUZ A CUESTAS”

Cuenta la historia, que hubo un joven que caminaba por el sendero de la vida, cargando su cruz sobre sus hombros. De repente se le apareció un señor muy imponente, vestido con un extraño traje rojo que le dijo:
-“Pero hombre ¿Qué estás haciendo con semejante cruz encima? No tiene sentido. ¿Por qué no le cortas un poco los extremos así la carga se te hará más liviana?”.

El joven, luego de pensarlo un poco, creyó que esa era una opción para evitar tanto esfuerzo. Fue así que limó los extremos de la cruz y continuó su camino. A los pocos metros, el señor de rojo se hizo presente nuevamente, y al verlo, le insisitió:
-“¿Pero qué te dije amigo? No la has achicado casi nada. Córtale las puntas un poco más. Estás arrastrando una cruz demasiado pesada, pudiendo sacrificarte menos para llevarla. No seas tonto”.

Y el joven volvió a cortar los extremos de la cruz, y sintiéndose ahora un poco más aliviado, se dispuso a proseguir con su camino. Al poco tiempo de avanzar, el señor de rojo volvió a cruzarse ante él y lo invitó a que una vez más cortara su cruz para hacerla así, menos pesada. Entonces el joven se detuvo e hizo su cruz, notablemente más pequeña, hasta lograr cargarla con una sola mano. Siguió caminando y a medida que avanzaba, pudo divisar una gran luz blanca al final del camino. Cuando llegó a este punto se encontró con Dios, quien le dijo:
-“Bienvenido hijo mío a la Gran Puerta del Paraíso”.

Y el joven, un tanto preocupado, le preguntó:
-“Pero Dios... ¿Dónde está la puerta que no la veo?”

Y el Señor, con su dedo índice apuntando hacia arriba, señaló una puerta en lo alto y le dijo:
-“Es aquella que está allá en las alturas, y para entrar sólo debes abrirla”.

El joven, invadido por los nervios, le pidió a Dios que le indicara cómo podría llegar hasta la puerta, a lo que el Señor le contestó:
-“Para eso tienes tu cruz. Debes apoyarla sobre esta pared y escalar hasta la puerta. Esta cruz que has estado cargando durante toda tu vida tiene la medida exacta para que llegues a la Puerta del Cielo. De otra forma es imposible”.

En cuanto el muchacho escuchó aquellas palabras, se sintió invadido por el dolor, y estando a punto de llorar, dijo:
-“Pero Señor... mi cruz ya no tiene ese tamaño. Yo le hice caso a un hombre de traje rojo que durante todo mi camino estuvo acechándome, tratando de convencerme para que yo mismo me facilite las cosas. Y me convenció. Yo hice mi carga más liviana por consejos de él”.

Dios le miró tiernamente y le explicó:
-“Ay Hijo Mío... Te has dejado tentar, y mira ahora lo que te ha pasado. ¿Te das cuenta que las malas influencias terminan perjudicándote?”.

Mons. Pedro exhorta a ser "voz de los que no tienen voz"

Al mediodía del pasado miércoles 8 de diciembre, en el Santuario de las Víctimas del Aborto, que se encuentra ubicado en el Panteón Dolores de la ciudad de México, se llevó a cabo el rezo del Rosario, el cual fue dedicado a los niños no nacidos, para más tarde celebrarse la Eucaristía por todos los niños concebidos y por quienes trabajan en la defensa de la vida.

En su homilía, Mons. Pedro Agustín Rivera destacó que “cuando nosotros decimos, quiero ser voz de los que no tienen voz, definitivamente estamos siendo voceros, por lo menos en nuestra ciudad, de más de cuarenta mil niños abortados”, quienes no fueron escuchados. Tras esto, exhortó a los colaboradores de Derechos del Concebido A.C. a no cansarse de “anunciar la verdad de la dignidad del ser humano, la verdad de que el ser humano es amado por Dios”, además les recordó que con la labor de que realizan, son “voceros de Dios”.

Más tarde, Mons. Pedro insistió que “la humanidad es la que no quiere entender que la vida no nos la damos nosotros mismos y que cada ser humano es un proyecto del amor de Dios”, quien al hacerse hombre, nos demostró que “la dignidad de cada ser humano se acrecienta hasta el infinito y la eternidad”.

“Aquellos que tenemos la experiencia de Jesucristo, aquellos que valoramos este don de la vida nueva que en Jesucristo Dios nos da, tenemos que proclamarla una y otra vez”, añadió, y aludiendo a San Pablo comentó que tiene que ser “a tiempo y a destiempo”, y “con nuevos métodos, con nuevo ardor, con nuevas expresiones”, como lo manifestara el Papa Juan Pablo II.

“El mismo Señor Jesús fue un embrión humano y se desarrolló en el vientre de una mujer, dignificando así la vida, la existencia de todo hombre y mujer”, expresó el sacerdote, para concluir solicitando la intercesión de la Virgen María, para que “nos haga portadores de la palabra que da vida y que esa vida abundante y nueva que nos da Jesús esté en nuestros corazones y nos haga incansables en ser voz de los que no tienen voz”.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Las apariciones de Nuestra Señora de Guadalupe

El sábado 9 de diciembre de 1531, la Virgen María se apareció en el cerrito del Tepeyac a un indio llamado Juan Diego, quien después de oír un canto precioso de pájaros escuchó la voz de una doncella que lo llamaba por su nombre y lo invitaba a subir hasta donde Ella estaba.

Fue a su encuentro y Ella le reveló su voluntad, le dijo” yo soy la perfecta siempre Virgen Santa María Madre del Verdaderísimo Dios. Mucho deseo que aquí me construyan mi templecito, para allí mostrárselo a ustedes, entregárselo a Él, a Él que es todo mi amor, mi mirada compasiva. Porque yo soy madre compasiva de todos Ustedes, tuya y de todas las gentes que aquí en esta tierra están en uno y de los demás variados linajes de hombres, los que me invoquen confiando en mi intercesión porque allí estaré siempre dispuesta a escuchar su llanto, curar sus miserias y dolores”.

Luego envió a Juan Diego a ver al Obispo de México para que narrara cuanto quería. El obispo no creyó y Juan Diego pidió a la Señora que enviara a uno de los nobles porque él era hombre sencillo, Ella le contestó “escucha, mi hijo más querido, es muy necesario que tu abogues por mí, para que mi voluntad se cumpla”.

Juan Diego fue a ver al obispo otra vez, pero le dijo que era necesaria una señal para ser creído, entonces Juan Diego dijo a la Señora del cielo la respuesta y ella le contestó: “volverás aquí mañana para que puedas llevar al obispo la señal”.

Pero a la mañana siguiente, Juan Diego ya no regresó porque cuando llegó a su casa, a su tío Juan Bernardino se le había sentado la enfermedad, estaba muy grave. Su tío le pidió que llamara a un sacerdote para que lo confesara y Juan Diego enseguida fue a llamarlo, cuando alcanzó la colina dijo: “Si sigo de frente no vaya a ser que me vea la Señora, porque me detendrá para que lleve la señal al obispo, pero primero debo llamar al sacerdote, mi tío lo está esperando”.

En seguida subió por la otra parte, se imaginaba que no iba a verlo, pero la Virgen le vino al encuentro y le dijo: “¿Qué hay, Hijo mío el más pequeño? ¿A dónde vas?” él se apenó y le dijo: “Virgencita está gravísimo mi tío. Una gran enfermedad en él se ha asentado, no tardará en morir. Ahora voy por un sacerdote para que lo confiese, apenas termine, de inmediato regresaré para ir a llevar tu palabra”. Ella le contestó: “Presta atención hijo: No es nada lo que te aflige, no se altere tu corazón. No temas esta enfermedad, ni otra alguna. ¿Acaso no estoy yo aquí, que soy tu madre? ¿No estás bajo mi amparo? Que ya nada te angustie, no te aflija la enfermedad de tu tío, no morirá ahora de ella. Te doy la plena seguridad de que ya sanó” (exactamente entonces sanó su tío, como después se supo).

Se consoló y le suplicó que de inmediato lo enviara a ver al obispo, Ella le dijo: “Sube, Hijito mío, arriba del cerrito, donde me viste y te di órdenes. Allí verás diversas flores: córtalas, luego bájalas aquí ante mi presencia”. Al llegar a la punta del cerrito se sorprendió de que hubieran brotado tan frescas flores ya que no era tiempo en que se daban. Las cortó, luego las trajo a la Virgen, la que le dijo: “Hijo mío, estas rosas son la prueba y te pido que abras tu ayate solamente en la presencia del obispo. Juan Diego llevó la prueba al obispo, desplegó su tilma, y así, al tiempo en que se esparcieron las flores, apareció de improviso la imagen de la Virgen, tal como ahora se conserva en su templo del Tepeyac.

Su tío dijo al obispo cómo Ella lo curó y le dio el mensaje que a su preciosa imagen se le llamara “la SIEMPRE VIRGEN SANTA MARÍA DE GUADALUPE”. El obispo movió la imagen a la iglesia Mayor y la ciudad entera fue para admirar su preciosa imagen. Se maravillaron en la manera milagrosa que había aparecido desde que nadie en la tierra había pintado su amada imagen.

Santo de la semana

San Juan Diego
9 de diciembre


Es conocido por el Acontecimiento Guadalupano, que consiste en las Apariciones de Nuestra Señora de Guadalupe, que tuvieron lugar en el año de 1531, y en donde, Juan Diego fue uno de los protagonistas centrales.

Nace en torno al año 1474, en Cuauhtitlán y su muerte tuvo lugar en 1548. Juan Diego es llamado embajador-mensajero de Santa María de Guadalupe. Perteneció a la más numerosa y baja clase del Imperio Azteca, sin llegar a ser esclavo. Se dedicó a trabajar la tierra y fabricar matas las que luego vendía. Poseía un terreno en el que construyó una pequeña vivienda. Contrajo matrimonio con una nativa pero no tuvo hijos.

Entre 1524 y 1525 se convierte al cristianismo y fue bautizado junto a su esposa, él recibió el nombre de Juan Diego y ella el de María Lucía. Fueron bautizados por el misionero franciscano Fray Toribio de Benavente, llamado por los indios "Motolinia" o " el pobre".

Antes de su conversión Juan Diego ya era un hombre piadoso y religioso. Era muy reservado y de carácter místico, le gustaba el silencio y solía caminar desde su poblado hasta Tenochtitlán, a 20 kilómetros de distancia, para recibir instrucción religiosa. Su esposa María Lucía falleció en 1529. En ese momento Juan Diego se fue a vivir con su tío Juan Bernardino en Tolpetlac, Durante una de sus caminatas camino a Tenochtitlán, que solían durar tres horas a través de montañas y poblados, ocurre la primera aparición de Nuestra Señora, en el lugar ahora conocido como "Capilla del Cerrito", donde la Virgen María le habló en su idioma, el náhuatl.

Juan Diego tenía 57 años en el momento de las apariciones. Luego del milagro de Guadalupe Juan Diego fue a vivir a un pequeño cuarto pegado a la capilla que alojaba la santa imagen, tras dejar todas sus pertenencias a su tío Juan Bernardino. Pasó el resto de su vida dedicado a la difusión del relato de las apariciones entre la gente de su pueblo.

Murió el 30 de mayo de 1548, a la edad de 74 años. Juan Diego fue beatificado en abril de 1990 y canonizado el 31 de julio de 2002 en la Basílica de Guadalupe, por Juan Pablo II en su quinto y último viaje a México.

martes, 7 de diciembre de 2010

Grupos y asociaciones peregrinan “Por la vida” a la Antigua Basílica de Guadalupe

Con ocasión del “Día Mundial de los Derechos Humanos del Concebido” que se celebra el 8 de diciembre.

Entre rezos, cantos y porras, adultos mayores, jóvenes, niños en compañía de sus familias, así como personas en sillas de ruedas, se reunieron la mañana del 5 de diciembre, en la ex glorieta de Peralvillo para peregrinar hacia el Templo Expiatorio a Cristo Rey, Antigua Basílica de Guadalupe, cobijados por el deseo de difundir y defender los derechos humanos de todo concebido.

Provida, la Fraternidad de Enfermos y Limitados Físicos, Familia Eucarística, Centro de Formación Juan Pablo II, Palabra y Obra, Comunicación con Criterio, Jóvenes Eucarísticos, Testimonio y Esperanza, Misión por el amor de Dios en todo el mundo, Caballeros de Colón, Almas y fieles pertenecientes a la Adoración Nocturna de la Arquidiócesis de México, fueron las diversas asociaciones que se dieron cita poco antes de las diez de la mañana para caminar hacia la que fuera la casa de la Morenita del Tepeyac.

Con pancartas y globos que llevaban mensajes a favor de la vida, alrededor de 300 personas convocadas por la asociación civil Derechos del Concebido, rezaron el Santo Rosario para pedirle a la Virgen María de Guadalupe que bendiga y proteja a los concebidos.

Al llegar a la Antigua Basílica de Guadalupe, participaron de la santa Misa, que fue presidida por Mons. Pedro Agustín Rivera Díaz, Rector de este recinto, quien en su homilía afirmó que “Cada uno de nosotros, en cuanto a bautizados, somos profetas de la buena noticia, del amor de Dios, profetas del Evangelio de la vida, porque para nosotros, trabajar, promover y respetar la dignidad del ser humano desde el momento de la concepción, no es una mera cuestión social, es algo que brota de nuestro corazón pensando simplemente que el dueño de la vida es Dios”.

“No es el tamaño, ni la edad, ni la raza, ni la condición social la que tienen que hacer que un ser humano sea valorado y respetado, es su individualidad. Precisamente por su dignidad ningún ser humano debe ser cosificado o considerado como un estorbo, como alguien a quien se le puede eliminar”.

Mons. Rivera Díaz, concluyó su homilía con una oración en la que pidió que todos seamos apóstoles de la vida “para que siendo fieles como pueblo de la vida, nuestra mayor ofrenda al entregar nuestra existencia, sea la de ser voz de los que no tienen voz, sea la de construir en este mundo la civilización del amor”.

Al final de la misa, se entregó a un grupo de veinte mujeres embarazadas, así como madres con bebés recién nacidos, una canastilla con ropa para sus hijos, como una expresión del amor y reconocimiento a la vida de todo ser humano.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Invitaciones

El Templo Expiatorio a Cristo Rey, Antigua Basílica de Guadalupe, te invita a que participes en los festejos navideños que ha preparado para ti:

8 de diciembre, 20:00 hrs., Ópera navideña con el Coro Betlehem
18 de diciembre, 19:00 hrs., Coro Ex Infantes de la Basílica de Guadalupe.
19 de diciembre, 18:00 hrs. Concierto Navideño de Gala, con la Orquesta Sinfónica Juvenil “Carlos Chávez”. (Entrada con boleto gratuito)
21 de diciembre, 19:00 hrs., Coro del Teatro de la Juventud.

Asiste en familia a estos eventos que contarán con talentosos artistas de primer nivel. La entrada será libre. Mayores informes y boletos al 57 50 22 22 y al 57 50 00 14.


“DE MUJER A MUJER”
El Centro de Espiritualidad de Familia Eucarística, Mujeres de Fe y Sagrados Corazones de Jesús y María, convocan a:
Todas las mujeres a favor de nuestras hermanas del Reclusorio Femenil Santa Martha Acatitla
En esta Navidad, muéstrales tu solidaridad y el amor a Jesús. Llena una tarjeta con una dedicatoria, la cual se les repartirá con una bolsa de chocolates el 20 de diciembre.
Donativo $50.00. Informes. 5781-5324


El Centro de Espiritualidad de Familia Eucarística, te invita a que juntos elevemos nuestra oración a Santa María de Guadalupe, en el:
“Rosario Viviente”
11 de diciembre, 16:00 y 18:00 hrs.
Templo Expiatorio a Cristo Rey, Antigua Basílica de Guadalupe
Oremos juntos en el lugar donde permaneció el Sagrado Original de Santa María de Guadalupe por 267 años.

Con gran éxito se llevan a cabo conciertos con el Órgano Monumental

Desde el pasado miércoles 24 de noviembre, en la Antigua Basílica de Guadalupe, actual Templo Expiatorio a Cristo Rey, se han llevado a cabo magnos conciertos con talentosos organistas, como parte de lo que se ha denominado el “Festival Internacional de la Restauración del Órgano Monumental Würlitzer”, con el que se celebra la reinauguración del instrumento monumental de este recinto.

Los organistas que deleitaron con su música al público fueron: Leo Krämer, director y organista, quien hasta el año pasado fuera maestro de capilla y organista de la Catedral de Speyer, una de las tres grandes catedrales románicas de Alemania; el Dr. José Enrique Ayarra, Canónigo Chantre y organista de la Catedral de Sevilla, España; el Mtro. Vicente Ross, organista nacido en España, que desde 1974 es catedrático de Órgano y Clavecín del Conservatorio Superior de Música de Valencia, además de ser el organista titular de la Iglesia de la Compañía de Jesús en Valencia; el Mtro. Víctor Urbán, organista titular del Auditorio Nacional; el Mtro. Jesús López Moreno y el Dr. Gustavo Delgado Parra con la Mtra. Ofelia Gómez.

8 de diciembre, Día Mundial de los Derechos del Concebido

El próximo 8 de diciembre, se celebrará por cuarta ocasión, el “Día Mundial de los Derechos Humanos del Concebido”, mismos que nos llaman a la reflexión y nos obliga a alzar la voz para insistir en la necesidad de reconocer los derechos y garantías fundamentales de todo ser humano, especialmente el de la vida, del que dimanan todos los demás.

La Declaración de los Derechos Humanos del Concebido, surge en el Distrito Federal en el año 2007, a iniciativa de Mons. Pedro Agustín Rivera Díaz. Posteriormente se reunieron un grupo de especialistas, entre ellos, médicos, abogados, comunicadores, políticos, quienes enriquecieron la propuesta inicial, y finalmente en agosto del mismo año, se realizó una firma pública en la que diversas asociaciones civiles e instancias nacionales e internacionales, reconocieron estos derechos.

En la actualidad, este trabajo se realiza en sedes alternas en las ciudades de Puebla, Veracruz, Querétaro, Tamaulipas, Hidalgo, Guadalajara, Zacatecas y Monterrey.

La Declaración de los Derechos Humanos del Concebido y toda la labor que realiza la Asociación Civil que lleva este nombre, puedes encontrarla en:
www.derechosdelconcebido.org.mx
Tel. 5207-3578

“El sufrimiento humano a la luz de la fe”

Con una Celebración Eucarística, fue presentado el viernes 3 de diciembre, en la Antigua Basílica de Guadalupe, un folleto espiritual para personas con discapacidad, que lleva por título “El sufrimiento humano a la luz de la fe”.
José Jacinto González Merlín, coordinador de la Fraternidad de Enfermos y Limitados Físicos (FRATER), señaló que se trata brindar a todos los hombres y mujeres con discapacidad, una herramienta para superar aquellas dificultades de la vida, y que este reto se convierta día a día, en una superación personal para cada uno de ellos.

Este folleto es una invitación a las personas con limitaciones físicas para que encuentren en la espiritualidad de la resurrección una nueva vida, y se conviertan en miembros activos de la Iglesia y de la sociedad, teniendo como ejemplo a Jesucristo.

Tarde de oración por la vida en la Antigua Basílica de Guadalupe

En respuesta al llamado del el Papa Benedicto XVI, que hizo al mundo para unirse en una “Vigilia de oración por la vida naciente”, Derechos del Concebido A.C., Familia Eucarística y la Antigua Basílica de Guadalupe, la tarde del 27 de noviembre, se congregaron en este recinto, para pedir por el respeto a la vida de todo ser humano, desde la concepción hasta su muerte natural.

Durante su mensaje, Mons. Pedro Agustín Rivera Díaz, Rector de la Antigua Basílica de Guadalupe, dijo que “Hoy nos encontramos con una cultura de la muerte que desprecia la vida del ser humano de muchas y de diversas maneras. Ataques en contra de la vida, los encontramos a través del aborto, de la violencia en las calles, en los hogares y en el narcotráfico; pero también la atacamos al no valorar, no respetar y no acompañar la vida del enfermo, del anciano y del discapacitado”. Afirmó que “No porque alguien sea un ser microscópico como ocurre en el momento de la concepción, o tiene unos días o meses de concebido, su dignidad varía o cambia, independientemente de estas diferencias, la vida de un ser humano debe ser amada y respetada porque siempre es una imagen de Dios”.

Más adelante, como una expresión del reconocimiento y valor de la dignidad de cada ser humano, se impartió el sacramento de la unción de los enfermos, con el que se pidió a Dios les fortaleciera y les ayudara a nunca perder la convicción de que son sus hijos.

En la adoración Eucarística, se agradeció por el regalo de la vida, se pidió perdón por todas las formas en que se atenta contra ella, principalmente el aborto y se oró por todas las personas que trabajan en la defensa de este derecho de todo ser humano.

Papa Benedicto llama a los fieles a abrirse al amor de Dios

En la audiencia general del miércoles 1 de diciembre, el Papa Benedicto XVI habló sobre Santa Juliana de Norwich, mística inglesa que vivió aproximadamente entre 1342 y 1430. De quien los fieles católicos pueden aprender que Dios es amor y que toda persona necesita de él para encontrar verdaderamente la alegría y la paz.

En su mensaje, el Santo Padre recordó que en 1373, cuando Juliana enfermó gravemente, recibió 17 revelaciones, centradas en el amor de Dios; y que "inspirada por el amor divino, optó por una decisión radical. Como una antigua anacoreta, eligió vivir dentro de una celda, situada cerca de la iglesia titulada a san Julián, en la ciudad de Norwich".

Benedicto XVI afirmó, que "las mujeres y los hombres que se retiran a vivir en compañía de Dios, gracias a esta elección, adquieren un gran sentido de compasión por las penas y la debilidad de los demás". Tras esto, manifestó su "admiración y gratitud a los monasterios de clausura femeninos y masculinos, que hoy más que nunca, son oasis de paz y esperanza, un tesoro precioso para toda la Iglesia".

Más tarde, el Vicario de Cristo comentó que en el libro de la santa, "Revelaciones del Amor divino", "hay un mensaje de optimismo fundado en la certeza de que somos amados por Dios y protegidos por su Providencia".

"Juliana de Norwich entendió el mensaje central para la vida espiritual: Dios es amor y sólo cuando nos abrimos totalmente a este amor y dejamos que se convierta en la única guía de la vida, todo se transforma, se encuentran la verdadera paz y la verdadera alegría y se es capaz de difundirlas alrededor", añadió el Pontífice.

"Las promesas de Dios son siempre más grandes que nuestras expectativas. Si entregamos a Dios, a su gran amor, los deseos más puros y más profundos de nuestros corazones, nunca nos sentiremos defraudados", explicó el Papa Benedicto XVI para concluir señalando que "esto lo vivió con gran intensidad Juliana de Norwich. Que su ejemplo os ayude en vuestra vida cristiana, para que siempre seáis signos vivos de la caridad de Cristo y transmitáis a los demás con serena alegría la belleza de su mensaje de salvación. Muchas gracias".

“Nunca es tarde para escuchar el llamado de Jesús”, insiste el Cardenal Rivera

El pasado 28 de noviembre, día en que celebramos el primer domingo de Adviento, el Cardenal Norberto Rivera Carrera destacó que esta es una época que nos invita no solamente a prepararnos para el nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, sino que es también una “invitación para caminar hacia la plenitud que se ha iniciado con el nacimiento de Cristo y se concluirá con la venida final del Señor”.

Seguidamente, recordó que no es fácil llevar a cabo lo que se nos invita con el Adviento, puesto que los ojos de los hombres suelen estar cegados por la superficialidad y la vanalidad y sus corazones entregados a los placeres. Así, el Prelado nos exhortó a estar atentos, porque desconocemos el día y la hora en que el Señor vendrá nuevamente, y debemos estar preparados para ese momento.

“No podemos hacernos sordos a esta recomendación de Jesús en su discurso sobre el retorno del Hijo del Hombre. Es una llamada a vivir atentos a los “signos de los tiempos”; a no dejarnos atrofiar por el activismo, la ligereza, la superficialidad y la incoherencia; a despertarnos a la fe con responsabilidad personal y social. Y es que el momento, por una parte, es incierto”, manifestó el Cardenal Rivera Carrera.

Más adelante comentó que frecuentemente nos dejamos invadir por el trabajo y los compromisos, sin darnos cuenta de que poco a poco nos vamos haciendo ajenos a las cosas de Dios y a su proyecto. Y además, aseguró que en Navidad, priorizamos el decorar la casa con el árbol y el nacimiento, y el preparar la cena, sin embargo, muchas veces olvidamos preparar nuestros corazones para recibir la luz del Señor Jesús.

El Arzobispo Primado de México prosiguió su homilía, indicando que el pecado, la cobardía y la mediocridad nos ha echo perder la esperanza “que es lo que da razón de ser a nuestra vida”. Incluso, aseguró que la esperanza de todo fiel cristiano está basada en que Dios se hizo hombre y vino a salvarnos.

“Este es el espacio propio del Adviento, celebrar la venida de Cristo, que ya se realizó hace dos mil años, pero viviendo la seguridad de que vendrá de nuevo y el Señor espera que estemos preparados. Si perdemos la esperanza, si no estamos vigilantes, si no estamos en vela, fácilmente caemos en la rutina, en la frivolidad, en la ligereza en el planteamiento alarmante de los problemas, pero donde todo sigue igual. El Señor quiere que seamos coherentes con aquello que nos está sucediendo, que nos despierten esos acontecimientos para prepararnos a la venida definitiva”, añadió.

Por último, el Mitrado insistió que en general, hemos continuado fomentando un estilo de vida agitado, superficial y vacío, que nos lleva a la depresión, un padecimiento muy común en nuestra ciudad. Después de este comentario alentó a los fieles a reaccionar “con vigor y aprendamos a vivir de tal manera, que siempre estemos vigilantes”. Y concluyó diciendo que “nunca es tarde para escuchar el llamado de Jesús, nunca es tarde para comenzar la renovación de vida”.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Santo de la semana

Beata Liduina Meneguzzi
2 de Diciembre

Elisa Angela Meneguzzi nació el 12 de septiembre de 1901 en Giarre, provincia de Padua, ubicada en Italia. Su familia fue de modestos campesinos que inculcaron en ella valores, honestidad y fe, por lo que desde muy pequeña, Elisa demostró un vivo espíritu de oración, al participar diariamente en la Misa aunque tuviera que caminar varios kilómetros. El carácter de la niña siempre fue dulce y se hacía amar con su disponibilidad.

Para el 5 de marzo de 1926, al estar deseosa de consagrar su vida a Dios, ingresa en la Congregación de las Hermanas de San Francisco de Sales en la Casa Generalicia de Padua, y desde ese entonces adopta el nombre de Liduina, con el que será conocida.

En su congregación realizó su trabajo con mucho amor; y al ser sacristana entre las jóvenes del Colegio de la Santa Cruz, también se convirtió en la amiga que podía aconsejarles sabiamente para resolver sus problemas.

En el año 1937 las superioras la enviaron como misionera a Etiopía, donde llevó la fe y el amor de Cristo a muchos hermanos que no lo conocen. En esas tierras, trabajó como enfermera del Hospital Civil Parmi, donde recibió a los soldados heridos que llegaron ahí al haber estallado la guerra, a quienes atendió con ternura e incansable dedicación, viendo la imagen de Dios en cada uno de ellos. La religiosa incluso solía inclinarse ante los moribundos para sugerirles el acto de contrición, además, con su inseparable botellita de agua bautizaba a los niños que estaba a punto de fallecer.

Su entrega no conoció límites, pues ayudó con verdadero espíritu ecuménico a todos, sin importar su raza o religión. La ahora beata también gustaba hablar de la bondad de Dios Padre y del cielo que había preparado para todos sus hijos, con lo que logró convertir a muchos hombres y mujeres.

Años más tarde Sor Liduina enfermó, hecho que aceptó de manera serena. Después de someterse a una delicada operación quirúrgica, su situación se complicó y finalmente, el 2 de Diciembre de 1941, Dios la llamó ante su presencia, cuando tenía 40 años de edad. Un médico que estaba presente en el momento de su muerte, aseguró que nunca había visto a alguien fallecer con tanta paz.

«El mensaje que la Beata Liduina Meneguzzi aporta hoy a la Iglesia y al mundo es la esperanza de rescatar al hombre de su egoísmo y de aberrantes formas de violencia Un amor que es una invitación a la solidaridad y a la práctica del bien, siguiendo el ejemplo de Jesús que vino no para ser servido sino para servir y dar su vida en rescate por todos los hombres» (párrafo tomado de la página del Vaticano).

lunes, 29 de noviembre de 2010

Historia de la semana

"No es justo"

Hace muchos años, existieron dos hermanos que eran copropietarios de un rancho agrícola. Uno de ellos era soltero y el otro estaba casado y tenía siete hijos. Los dos hermanos trabajan la tierra con verdadera dedicación y la cosecha siempre era abundante.

Cada año, los dos hombres se reunían para dividir equitativamente los frutos obtenidos con su ardua labor, depositando su parte de la cosecha en su respectivo granero.

Una noche, mientras intentaba dormir, el hermano soltero meditó:
-“No es justo que dividamos la cosecha por cantidades iguales, después de todo mi hermano tiene siete hijos y una mujer que mantener, y en cambio, yo estoy solo”.

Entonces, el hermano soltero se levantó de su cama, fue a su granero y comenzó a llenar un costal con su parte de las ganancias. Luego se dirigió al granero de su hermano y vació todo lo que llevaba en el costal. Así lo hizo cada noche, en las que, a escondidas, llevaba a su hermano parte de sus ganancias.

Al otro lado del terreno, el hermano casado también había pasado la noche pensando:
-“No es justo que dividamos en partes iguales, lo que recogemos. Yo tengo muchos hijos y ellos cuidarán de mi cuando sea un anciano, mientras mi hermano es solo y tiene necesidad de ahorrar para su futuro”.

A partir de esa noche, el hermano casado pasaba también a escondidas, de su bodega a la de su hermano, una gran parte de su cosecha. Hasta que un día, a mitad del camino que ambos recorrían para llegar al granero del otro, se encontraron y sin decir ni una sola palabra, ambos se abrazaron, pues habían comprendido lo que estaba pasando al ver que ambos llevaban costales con parte de sus ganancias.

Santo de la semana

Beato Miguel Pro
23 de Noviembre


Miguel Pro nació el día 13 de enero de 1891, en Guadalupe, Zacatecas. Desde su infancia, la risa y la alegría fueron características importantes de su personalidad. A los 20 años de edad, el beato mexicano ingresó en el noviciado de la Compañía de Jesús, sin embargo, muy poco tiempo después, los novicios tuvieron que salir del país a causa de la Revolución Mexicana y por esta razón, llegó a ordenarse Sacerdote Jesuita en Bélgica el día 25 de agosto de 1925.

Años más tarde, el Padre Pro sufrió gravemente de una enfermedad de estómago y aún después de varias operaciones, no se mejoró. Posteriormente, a pesar de la gran persecución sufrida en México, le fue permitido regresar a su patria en 1926 y se sintió obligado a pasar el resto de su vida llevando a Cristo a los fieles mexicanos.

Esto fue como su misión especial. Pasó su tiempo atendiendo secretamente a los tenaces católicos, muchas veces en una forma incógnita o disfrazada. En varias ocasiones, apenas pudo escaparse y finalmente, se publicó una orden formal de su detención; por lo que comenzó a esconderse.

Fue acusado falsamente de traición en conexión con un atentado, y aunque hubo pruebas para confirmar su inocencia, ordenaron su ejecución.

Fue entregado a la policía por un joven que temía la muerte de su mamá; y resultó que unos pocos días antes de su detención, el beato Miguel Pro había dicho a un amigo suyo que ofreció su vida para salvar a México y que pensaba que Dios había aceptado su ofrenda. Mientras lo llevaban a su ejecución, perdonó tanto al carcelero como al pelotón de ejecución. Como su último deseo, pidió permiso para orar; luego, rehusando que le vendaran los ojos, extendió sus brazos en forma de cruz y con voz firme exclamó: "¡Viva Cristo Rey!", entregando así, su vida consagrada a Dios.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Papa Benedicto XVI invita a descubrir la belleza de la adoración eucarística

Este miércoles 17 de noviembre, durante su audiencia general, el Papa Benedicto XVI habló sobre Santa Juliana de Cornillon, quien contribuyó a la institución de la solemnidad del Corpus Christi. Al iniciar su mensaje, el Santo Padre comentó que la santa nació cerca de Lieja (Bélgica), a finales del siglo XII, y quedó huérfana a los cinco años, por lo que "fue confiada al cuidado de las religiosas agustinas del convento-leprosería de Mont-Cornillon", y más tarde, tomó el habito agustino, llegando incluso a ser priora del mismo.

El Pontífice indicó que Santa Juliana "poseía una notable cultura y un sentido profundo de la presencia de Cristo, que experimentaba viviendo de modo particularmente intenso el Sacramento de la Eucaristía". Y agregó que a los 16 años tuvo una visión que la llevó a comprender la necesidad de instituir la fiesta del Corpus Cristi, "para que los creyentes adoraran la Eucaristía para aumentar su fe, avanzar en la práctica de las virtudes y reparar las ofensas al Santísimo Sacramento".

Juliana, "confió la revelación a otras dos fervientes adoradoras de la Eucaristía" y las tres "establecieron una especie de ‘alianza espiritual’, con el propósito de glorificar el Santísimo Sacramento", señaló el Vicario de Cristo, y prosiguió explicando que el obispo de Lieja, Robert de Thourotte, tras algunas dudas iniciales, aceptó la propuesta de Juliana y sus compañeras, e instituyó por primera vez, la solemnidad del Corpus Christi en su diócesis. Más tarde, otros obispos lo imitaron, estableciendo la misma fiesta en los territorios confiados a sus cuidados pastorales.

Juliana, dijo el Papa, "tuvo que sufrir la fuerte oposición de algunos miembros del clero y del mismo superior del que dependía su monasterio. Entonces, decidió dejar el convento de Mont-Cornillon con algunas compañeras, y durante diez años, de 1248 a 1258, vivió en distintos monasterios de monjas cistercienses", mientras "continuaba difundiendo con devoción el culto eucarístico. Murió en 1258, en Fosses-la-Ville, Bélgica".

El Santo Padre recordó que el Papa Urbano IV, en 1264, quiso instituir la solemnidad del Corpus Christi como fiesta de precepto para la Iglesia universal, el jueves después de Pentecostés. Para dar personalmente ejemplo, celebró esta solemnidad en Orvieto, ciudad en la que vivía entonces. "Urbano IV pidió a uno de los más grandes teólogos de la historia, Santo Tomás de Aquino –que acompaña al Papa en ese momento y se encontraba en Orvieto–, que compusiera los textos del oficio litúrgico de esta gran fiesta, para expresar alabanza y gratitud al Santísimo Sacramento", refirió.

El Papa dijo que "a pesar de que tras la muerte de Urbano IV, la celebración de la fiesta del Corpus Christi se limitaba a algunas regiones de Francia, Alemania, Hungría y del norte de Italia, el Papa Juan XXII, en 1317, la extendió a toda la Iglesia" y tras ello compartió que le reconforta "saber que muchos grupos de jóvenes han vuelto a descubrir la belleza de la adoración a la Santísima Eucaristía. Rezo para que esta ‘primavera eucarística’ se extienda cada vez más en todas las parroquias, especialmente en Bélgica, la patria de Santa Juliana".

Finalmente el Papa Benedicto XVI invitó a "renovar, recordando a santa Juliana de Cornillon, nuestra fe en la presencia real de Cristo en la Eucaristía ¡La fidelidad al encuentro con Cristo Eucarístico en la Santa Misa dominical es fundamental para el camino de fe, pero tratemos también de visitar con frecuencia al Señor presente en el sagrario! Precisamente mediante la contemplación en adoración, el Señor nos atrae hacia sí, nos hace penetrar en su misterio, para transformarnos como transformó el pan y el vino".