lunes, 29 de noviembre de 2010

Santo de la semana

Beato Miguel Pro
23 de Noviembre


Miguel Pro nació el día 13 de enero de 1891, en Guadalupe, Zacatecas. Desde su infancia, la risa y la alegría fueron características importantes de su personalidad. A los 20 años de edad, el beato mexicano ingresó en el noviciado de la Compañía de Jesús, sin embargo, muy poco tiempo después, los novicios tuvieron que salir del país a causa de la Revolución Mexicana y por esta razón, llegó a ordenarse Sacerdote Jesuita en Bélgica el día 25 de agosto de 1925.

Años más tarde, el Padre Pro sufrió gravemente de una enfermedad de estómago y aún después de varias operaciones, no se mejoró. Posteriormente, a pesar de la gran persecución sufrida en México, le fue permitido regresar a su patria en 1926 y se sintió obligado a pasar el resto de su vida llevando a Cristo a los fieles mexicanos.

Esto fue como su misión especial. Pasó su tiempo atendiendo secretamente a los tenaces católicos, muchas veces en una forma incógnita o disfrazada. En varias ocasiones, apenas pudo escaparse y finalmente, se publicó una orden formal de su detención; por lo que comenzó a esconderse.

Fue acusado falsamente de traición en conexión con un atentado, y aunque hubo pruebas para confirmar su inocencia, ordenaron su ejecución.

Fue entregado a la policía por un joven que temía la muerte de su mamá; y resultó que unos pocos días antes de su detención, el beato Miguel Pro había dicho a un amigo suyo que ofreció su vida para salvar a México y que pensaba que Dios había aceptado su ofrenda. Mientras lo llevaban a su ejecución, perdonó tanto al carcelero como al pelotón de ejecución. Como su último deseo, pidió permiso para orar; luego, rehusando que le vendaran los ojos, extendió sus brazos en forma de cruz y con voz firme exclamó: "¡Viva Cristo Rey!", entregando así, su vida consagrada a Dios.

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