jueves, 31 de marzo de 2011

Papa Benedicto XVI invitó a rechazar el mal, al recordar masacre nazi

El pasado 27 de marzo, durante su visita a las Fosas Ardeatinas en Roma, lugar donde están sepultadas 335 personas que fueron masacradas por los nazis el 24 de marzo de 1944, el Papa Benedicto XVI señaló la urgencia de decir sí al bien, evitando el mal, para vivir como hijos de Dios. Según informara Radio Vaticana, en su visita tras la invitación de la "Asociación Nacional de las Familias Italianas de los Mártires caídos por la libertad de la Patria", el Pontífice citó unas palabras escritas en la pared de una celda de tortura, acuñadas por un desconocido: "Creo en Dios y en Italia, creo en la resurrección de los mártires y de los héroes, creo en el renacer de la patria y en la libertad del pueblo". Luego, explicó que dicha cita "demuestra que el espíritu humano queda libre aún en las condiciones más duras" y "afirma la primacía de la fe, como manantial de confianza y esperanza para esta nación y su futuro". Más adelante, el Vicario de Cristo resaltó que "lo que ocurrió aquí el 24 de marzo de 1944 es una ofensa gravísima a Dios, porque es violencia deliberada del hombre contra el hombre. Es el efecto más execrable de la guerra, de toda guerra, mientras que Dios es vida, paz y comunión".


"Como mis predecesores, vengo aquí a rezar y renovar la memoria. A invocar la divina Misericordia, la única que puede colmar los vacíos, las vorágines abiertas por los hombres cuando, empujados por la ciega violencia, reniegan su dignidad de hijos de Dios y hermanos entre ellos. Yo también, como Obispo de Roma, ciudad consagrada por la sangre de los mártires del Evangelio del Amor, vengo a rendir homenaje a estos hermanos". Seguidamente el Santo Padre afirmó que "otro testimonio que me impactó es el que se encontró justo aquí, en las Fosas Ardeatinas. Una hoja de papel en la que un caído escribió: Dios mío Padre grande, te rogamos que puedas proteger a los judíos de las bárbaras persecuciones", y así recordó que "en el nombre Padre está la garantía segura de la esperanza, la posibilidad de un futuro distinto, libre de odios y venganzas, un futuro de libertad y de fraternidad” para el mundo y cada uno de sus habitantes. "Hay que quererlo, hay que decir 'sí' al bien y 'no' al mal. Hay que creer en el Dios del amor y de la vida. Y rechazar toda otra falsa imagen divina, que traiciona su santo Nombre y, por tanto, traiciona al hombre, hecho a su imagen", insistió el Papa. Al concluir su visita el Papa firmó en el Libro de visitas y escribió en latín "Ningún mal temeré, pues estás Tú junto a mí", frase tomada del Salmo 23. Benedicto XVI es el tercer Papa que visita las Fosas Ardeatinas. El Siervo de Dios Pablo VI estuvo el 12 de septiembre de1965 y el Venerable Juan Pablo II el 21 marzo de 1982.

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