lunes, 20 de septiembre de 2010

Noticias destacadas de los últimos días

Coro polaco canta a México

Diana V. Martínez


El Coro “Mundus Cantat” de Polonia, que está reconocido por el Festival Internacional de coros en aquél país, se presentó este domingo 13 de septiembre en el Templo Expiatorio a Cristo Rey, con motivo de los festejos por el Bicentenario de la Independencia de México.

Dicho coro, el cual existe desde agosto del 2009 y es dirigido por Akadisz Wanat, realizó diversas interpretaciones, entre las que se enlistaron melodías de diferentes géneros musicales, como la Sacra, Clásica y popular, tanto de México como Polonia; asimismo, el programa contó con lecturas sobre las cartas redactadas por el compositor de origen polaco, Federico Chopin, en donde externa sus pensamientos e ideas sobre diversos temas, principalmente el amor.

Tras interpretar una serie de canciones conocidas mundialmente, como: “Quiero Caer Enamorado de Ti” de Elvis Presley, y “Don´t Worry, Be Happy”, autoría de Bobby Macferry; los integrantes del coro “Mundus Cantat” ofrecieron en la última parte de su concierto, canciones tradicionales, como: “México Lindo y Querido”, “Cielito Lindo”, “Que Chula es Puebla”, entre otras, que fueron el deleite de los asistentes.

Al término del recital, el Director del ensamble vocal, Arkadiusz Wanat, agradeció por la atención obtenida en este recinto, de igual manera Mons. Pedro Agustín Rivera, rector de la Antigua Basílica de Guadalupe, y la Maestra Lidia Guerberof Hahn, quien es la coordinadora de estos eventos, realizaron la entrega de reconocimientos a este conjunto polaco. Entre aplausos y porras, recordaron a su Santidad Juan Pablo II, ya que él también es de Polonia. Luego, Mons. Pedro realizó una oración y concluyó impartiendo la bendición a todos los presentes.



Dedican jornada de oración a Santa María de Guadalupe

Diana V. Martínez

El pasado 8 de Septiembre, con motivo del Bicentenario de la Independencia de nuestro México, en el atrio de la Basílica de Guadalupe se llevó a cabo la “Jornada Universal Santa María de Guadalupe, escudo y patrona de nuestra libertad”.

Al inicio del evento, el Cardenal Norberto Rivera Carrera, manifestó que “nosotros podemos emprender muchas acciones, pero no debemos olvidar que Dios es el Señor de la historia, Él es el que conduce nuestra Patria”. Luego recordó que nuestro continente americano está pasando por momentos difíciles, ya que ha sido víctima de desastres naturales como huracanes y terremotos, además de padecer secuestros y asaltos, pero de igual manera exhortó a que jamás perdamos la fe en Cristo.

El Prelado también destacó que la Virgen de Guadalupe siempre ha estado en los momentos más transcendentes, más importantes y más comprometidos de nuestro país, y es todo gracias al amor infinito que tiene por cada uno de los mexicanos.

Por su parte, uno de los Caballeros de Colón, a nombre del Dr. Karl A. Anderson, compartió con todos los presentes, un mensaje titulado “Santa María de Guadalupe, Madre de la civilización del amor”. En él explicó que como laicos debemos de comprometernos en nuestra fe, así como lo hizo San Juan Diego, y transmitir ese mensaje a nuestras familias. También sugirió que debemos preguntarnos: “¿Qué ha significado la aceptación de la fe cristiana, qué es lo que Cristo no da en realidad, y por qué queremos ser sus discípulos?”. Y añadió que para todos los que habitamos en el continente americano, la respuesta se manifiesta en nuestra Señora de Guadalupe, porque como Madre de Dios y Madre nuestra, ella siempre intercede por todos nosotros.

“Santa María de Guadalupe, Escudo y Patrona de Nuestra Libertad”, fue el título de la conferencia del P. Dr. Eduardo Chávez, en la cual, el sacerdote nos compartió que Ella ha sido patrona y escudo para México, en donde se fundó por primera vez esta patria desde 1531, ya que la Virgen morena, siempre ha estado en los momentos más significativos de Nuestra Patria. Además indicó que se lo hizo saber a San Juan Diego al pedirle su casita sagrada; dado que expresó: “porque ahí en verdad escuchare su llanto, su tristeza para remediar y poder curara todas sus diferentes penas, sus miserias, sus dolores”. María de Guadalupe siempre ha colmado a nuestro pueblo de esperanza y de fuerza vital, especialmente en tragedias, como terremotos, epidemias etc.

En 1737 es reconocida como patrona de la Ciudad de México, y también en 1754 el Papa Benedicto XIV, concedió misa y oficio a la Virgen de Guadalupe exclamando: “Dios no ha hecho cosa igual con nación alguna”. La Virgen de Guadalupe nos hace nación, y asimismo su devoción fue fundamental en la Revolución.

El Papa Juan Pablo II en 1999 la nombró Patrona del Continente Americano, y el 31 de Julio del 2002, en su casita sagrada del Tepeyac se canonizó a San Juan Diego.

En 1810 el Cura Miguel Hidalgo la proclamó estandarte de la libertad, y con ello logró que el pueblo se uniera a la lucha, puesto que la Virgen estaba en el corazón de cada mexicano, por esta razón, la Morenita del Tepeyac es fundadora de esta Patria.

El padre Chávez también señaló que el Cura Hidalgo y José María Morelos, fueron sacerdotes que demostraron siempre su amor por Santa María de Guadalupe. Luego narró como fue la lucha de Nuestra Independencia y como estos héroes lucharon para que el día de hoy podamos gozar de esa libertad.

Todo mexicano recuerda esa madrugada, un 16 de Septiembre de 1810, en la que el cura Hidalgo hizo replicar las campanas y con el estandarte de la Virgen de Guadalupe en mano grito: “Viva México, Viva México”.

El evento que dio inicio a las 17hrs., culminó con el rezo del Santo Rosario en el que se hizo un recorrido por los alrededores de la Basílica de Guadalupe, mismo que fue encabezado por el Emmo. Sr. Cardenal Norberto Rivera Carrera y Mons. Diego Monroy, quienes fueron acompañados por todos los fieles. Al término del Rosario, el Cardenal impartió la bendición a todos los asistentes.



“Dios ama al hombre en todas las etapas de su vida”, declaró Mons. Rivera

Carmen Durán

La mañana del domingo 5 de septiembre, Monseñor Pedro Agustín Rivera Díaz, durante la conferencia que impartió en el “Encuentro de líderes por la vida”, el cual se llevó a cabo del 3 al 5 de septiembre, señaló que “el cristianismo cambia y transforma la sociedad”. Luego insistió que los participantes del evento, quienes provienen de diversas partes de la república, asistieron “porque nos hemos encontrado con Cristo, Él ha cambiado nuestra vida y en Él encontramos la fortaleza para cambiar nuestra existencia y cambiar el mundo en que vivimos”, y de ésta manera recordó que en la vida de todo creyente, el centro es Cristo.

En su charla, el rector de la Antigua Basílica de Guadalupe también sugirió que se realice una pastoral enfocada a los políticos y a los medios de comunicación, ya que a través de ellos se puede realizar mayor difusión sobre el don de la vida. “Si nosotros nos metemos en la violencia, simplemente formamos parte de esa escalada en espiral de la violencia, que parecería que no tiene fin. Solamente el perdón, el amor y la reconciliación, pueden detener el mal”, declaró.

Más tarde, Monseñor Pedro comentó que considera que aquellos que promueven el aborto, pueden cambiar su mentalidad y que incluso, éste es el reto para todo cristiano, ya que “vivimos una fe adormilada, las cosas más o menos están bien, nuestros principios y valores, mal que bien ahí se van viendo”, y con respecto a quienes se ven inmiscuidos en éstas prácticas, añadió que pueden recibir la pena de excomunión, la cual “es una declaración para que aquél que esté actuando mal, se de cuenta que cometió un error y que corrija”.

En medio de la jornada de reflexión promovida por la asociación Derechos del Concebido, Mons. Pedro Agustín anunció que como una edición más de los folletos “Sabiduría de Dios”, que él ha realizado, pronto se lanzará uno que se titulará “Madre, protege a los niños por nacer”, que será un compendio de oraciones por los niños concebidos. Después de esto, el sacerdote reconoció el valor que posee toda persona, incluso aquellas que tienen discapacidades, e indicó que a ellos también Dios les ama, como puede amar a cualquiera. “Dios ama al hombre en todas las etapas de su vida”, puntualizó.

En la parte final de su reflexión, Monseñor Rivera invitó a los participantes a los defensores de la vida, a que se convenzan de que “Dios nos ha creado y nos ama”, puesto que si no tienen firme éste ideal, es imposible lograr la protección de los concebidos. “Si nosotros no amamos a los demás, si nosotros no logramos contemplar y descubrir a Jesús en el niño concebido, seremos malos defensores”, concluyó.

Santo de la Semana

Fiesta de Nuestra Señora de los Dolores
15 de Septiembre

Durante el año, en dos ocasiones la Iglesia recuerda los sufrimientos de la Santísima Virgen, la primera de ellas es un viernes antes del Viernes Santo y la segunda de ellas, es el 15 de septiembre. En ambas fechas se rememoran los siete dolores que a lo largo de su vida, María padeció: el primer dolor se refiere al momento en que María recibe la profecía de Simeón, el segundo dolor María lo vive cuando ella y su familia huyen a Egipto, y el tercer dolor es la angustia de haber perdido al niño Jesús y encontrarlo más tarde predicando en el templo. El cuarto dolor fue en aquél instante en que María vio a su amado hijo caminar hacia su crucifixión y que al caer al suelo con la cruz en su espalda, le impidieran acercarse para ayudarle. El quinto dolor es aquél que padeció al estar al pie de la cruz. El sexto dolor fue cuando tomó entre sus brazos, el cuerpo inerte de Jesús y el séptimo dolor lo sufrió cuando tuvo que llevar a su hijo al sepulcro.

Nuestra Señora de los Dolores o también conocida como la Virgen de la Soledad, es la mujer que por su admirable obediencia y amor, ofreció como sacrificio por la humanidad, a su propio hijo a quien vio padecer y con quien también padeció. María saca su fortaleza de la oración y de la confianza en que la Voluntad de Dios es lo mejor para nosotros, aunque nos parezca algo incomprensible. La imagen de la Virgen Dolorosa nos enseña a tener fortaleza ante los sufrimientos de la vida.

Oración:
María, tú que has pasado por un dolor tan grande y un sufrimiento tan profundo, ayúdanos a seguir tu ejemplo ante las dificultades de nuestra propia vida.
Amén.

Los siete dolores
(Recopilado por José Gálvez Krüger)

Suplico Reina Gloriosa
Hija del eterno Padre
del Divino Verbo Madre
y del Espíritu esposa,
que me concedáis piadosa
amparo de pecadores
devoción, llanto y fervores
compasión y gran ternura
de vuestros siete dolores.

Primer dolor
Duéleme cuando supisteis
lo de aquella profecía
de Simeón cuando decía
que una espada os traspasaba
de dolor. ¡Oh! Madre mía
y qué riguroso día
para nos, aquél sería.

Segundo dolor
Duélome que Jesús tierno
dijo en repetido aviso
que huir era preciso
a Egipto en el invierno
¡Oh!, qué sentimiento eterno
ansia, temor y agonía
vuestro pecho, sentiría.

Tercer dolor
Duelome qué traspasado
tuvisteis el corazón
en aquella perdición
del Niño, hasta ser hallado.
¡Oh!, con qué pena y cuidado
a tal Hijo perdería
tal Madre le buscaría.

Cuarto dolor
Duelome que al ver en tierra
con la cruz a vuestro Hijo
fuiste a ayudarle con mimo
y aquella cuadrilla fiera
os impidió que así fuera,
tan sangrienta a vos sería
tal crueldad y grosería.

Quinto dolor
Duélome que vuestro llanto
al pie de la cruz sentisteis
la crueldades que allí visteis
ejecutar en quebranto
cantara :"Santo, Santo, Santo"
¡Oh!, cuánta angustia sería
lo que allí os afligiría.

Sexto dolor
Duélome que en vuestros brazos
al buen Jesús nos le disteis
herido y hecho pedazos.
¡Oh!, qué tremenda agonía
vida triste Madre mía
vuestro pecho sentiría

Séptimo dolor
Duélome que con ternura
al costado lo ha criado
lo dejasteis enterrado
en helada sepultura.
¡Oh!, qué tremenda amargura
vuestro pecho sentiría
cuando sin Él se veía.

Espero como os lo digo
por estos siete dolores
lograr los grandes favores
de devoto condolido:
qué delito ha cometido
el Soberano Maestro
a Jesús, el Hijos vuestro,
diciendo fiel cada día
a Vos, Madre, un Avemaría.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Noticias de la Iglesia Católica

Benedicto dirige mensaje a laicos en Asia

En un mensaje dirigido al Cardenal Stanislaw Rylko, presidente del Pontificio Consejo para los Laicos, con ocasión de la apertura del Congreso de laicos católicos de Asia, que se celebró en Seúl (Corea del Sur), con el tema: "Proclamar a Jesucristo en el Asia actual", el Papa Benedicto XVI, expresó que
"quienes han encontrado en Jesús la verdad, la alegría y la belleza que dan sentido y dirección a sus vidas, desearán naturalmente llevar esta gracia a otros. Sin dejarse intimidar por las dificultades, o la enormidad de la tarea en cuestión, confiarán en la presencia misteriosa del Espíritu Santo, que siempre está en los corazones de los individuos, en sus tradiciones y culturas y el cumplimiento de toda aspiración humana”.

Asimismo, el Santo Padre destacó y agradeció "el excelente trabajo de los numerosos catequistas que llevan las riquezas de la fe católica a jóvenes y mayores", al igual, reconoció la labor de los movimientos apostólicos y carismáticos, "que aportan una nueva vida y vigor a la formación de los laicos, sobre todo a las familias y a la gente joven".

Por último, Benedicto XVI pidió que el congreso "subraye el papel indispensable de los fieles laicos en la misión de la Iglesia y desarrolle programas e iniciativas específicas para ayudarles en su tarea de anunciar a Jesucristo en Asia hoy”.


Milagro salva vida de Bebé gracias al amor de su madre

A finales del mes pasado, se dio a conocer una impresionante noticia, la cual, seguramente muchas personas considerarán como un milagro.

La historia sucedió cuando la señora Kate Ogg dio a luz a sus mellizos cuando ellos tan sólo contaban con siete meses de gestación. Emily, la niña, sobrevivió sin mayores complicaciones, por el contrario, el pequeño Jamie nació demasiado frágil, e incluso, tuvieron que luchar durante 20 minutos para intentar que el bebé respirara por sí mismo, algo que no lograron.

Después de declararlo muerto, entregaron a Jamie a su madre, Kate y a su padre David, para que ambos conocieran y se despidieran del pequeño.
"El médico me preguntó después del parto, si ya habíamos elegido el nombre para nuestro hijo. Le dije: ‘Jamie’, se dio la vuelta con mi hijo envuelto y me dijo: ‘Hemos perdido a Jamie, lo siento’", narró Kate.

El milagro ocurrió cuando después de dos horas de estar con su madre, quien durante ese tiempo no cesó de acariciarlo y hablarle, Jamie comenzó a dar signos de vida. "Jamie no se movía en lo absoluto y comencé a hablar con él. Le dijimos cuál era su nombre y que tenía una hermana. Le dijimos las cosas que queríamos hacer con él durante toda su vida", recordó la señora Ogg.

La madre, sorprendida, informó a la enfermera y ésta le contestó que era simplemente un reflejo. Luego Kate comenzó a darle leche materna con el dedo, y tras ese contacto, el niño comenzó a respirar con regularidad, lo que provocó el asombro de todos.

"Le dije a mi mamá, que estaba allí, que él todavía estaba vivo. Luego tendió la mano y agarró el dedo. Abrió los ojos y movió su cabeza de lado a lado", indicó emocionada la amorosa madre.

David agradeció a Dios por su exposa y añadió: "Tengo una mujer muy fuerte y muy inteligente. Instintivamente, hizo lo que hizo. Si ella no hubiera hecho eso, entonces probablemente Jamie no estaría aquí". El padre se siente ahora muy orgulloso pues sus bebés ya han cumplido cinco meses de vida.


Papa da a conocer su mensaje para la JMJ 2011

El pasado 3 de septiembre, en el Vaticano se dio a conocer el mensaje del Papa Benedicto XVI para la XXVI Jornada Mundial de la Juventud Madrid 2011, cuyo lema es: “Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe”, en el cual alienta a los jóvenes a echar raíces en Cristo para construir una vida auténtica frente a un mundo que excluye a Dios y propone caminos fáciles, pero engañosos.

En dicho texto, el Santo Padre recordó pasajes de su propia juventud, e indicó que “la juventud sigue siendo la edad en la que se busca una vida más grande”, y luego añadió “Queríamos encontrar la vida misma en su inmensidad y belleza. Ciertamente, eso dependía también de nuestra situación. Durante la dictadura nacionalsocialista y la guerra, estuvimos, por así decir, ‘encerrados’ por el poder dominante. Por ello, queríamos salir afuera para entrar en la abundancia de las posibilidades del ser hombre. Pero creo que, en cierto sentido, este impulso de ir más allá de lo habitual está en cada generación”.

El Sumo Pontífice explicó que “el hombre en verdad está creado para lo que es grande, para el infinito. El deseo de la vida más grande es un signo de que Él nos ha creado, de que llevamos su ‘huella’” y después continuó su mensaje, insistiendo que ésta etapa de la vida “es un contrasentido pretender eliminar a Dios para que el hombre viva. Dios es la fuente de la vida; eliminarlo equivale a separarse de esta fuente e, inevitablemente, privarse de la plenitud y la alegría”.

Poco después, el Vicario de Cristo insistió que la cultura actual, sobre todo en Occidente, “tiende a excluir a Dios, o a considerar la fe como un hecho privado, sin ninguna relevancia en la vida social”. “Aunque el conjunto de los valores, que son el fundamento de la sociedad, provenga del Evangelio -como el sentido de la dignidad de la persona, de la solidaridad, del trabajo y de la familia-, se constata una especie de ‘eclipse de Dios’, una cierta amnesia, más aún, un verdadero rechazo del cristianismo y una negación del tesoro de la fe recibida, con el riesgo de perder aquello que más profundamente nos caracteriza”.

El Sucesor de Pedro también consideró vital “tener raíces y bases sólidas” especialmente hoy, “cuando muchos no tienen puntos de referencia estables para construir su vida, sintiéndose así profundamente inseguros. El relativismo que se ha difundido, y para el que todo da lo mismo y no existe ninguna verdad, ni un punto de referencia absoluto, no genera verdadera libertad, sino inestabilidad, desconcierto y un conformismo con las modas del momento”, advierte.

Asimismo, el Papa señaló que “la familia y la cultura de nuestro país son un componente muy importante de nuestra identidad” pero la Biblia muestra otro más a través del profeta Jeremías. “Echar raíces, para el profeta, significa volver a poner su confianza en Dios. De Él viene nuestra vida, Jesús mismo se presenta como nuestra vida Por ello, la fe cristiana no es sólo creer en la verdad, sino sobre todo una relación personal con Jesucristo. El encuentro con el Hijo de Dios proporciona un dinamismo nuevo a toda la existencia”.

Homilía dominical del Cardenal Norberto Rivera Carrera

A las 12 del día del pasado domingo 5 de septiembre, durante la misa celebrada en la Catedral de la Ciudad de México, el Cardenal Norberto Rivera Carrera recordó que Jesús aseguró que donde dos o tres estemos reunidos en su nombre, Él estará en medio de nosotros.

Luego explicó que Jesús vive en el corazón de los más pobres al igual que en el corazón de los pastores de su Iglesia, y que de manera especial está en la Eucaristía. Así mismo, reconoció “la bondad y la eficacia que tiene la oración hecha en el silencio y a solas”, la cual, sin embargo, no se compara “con la oración que hacemos como Iglesia, unidos a nuestra cabeza que es Cristo”, que es lo que realizamos cada domingo cuando nos “congregarnos como su cuerpo que somos”.

Poco más tarde, el Arzobispo Primado de México añadió que en las Sagradas Escrituras continuamente se nos invita a estar unidos y a ser solidarios. Asimismo señaló que nuestra obligación de cristianos, es amonestar al malvado para que corrija su camino, y de esta manera se manifiesta la corresponsabilidad que tenemos en la vida de nuestros hermanos.

"Nunca será suficiente la insistencia que debemos hacer para que se respete la libertad de conciencia y para que se destierre todo método impositivo de hacer buena a la gente por decreto o por la fuerza, pero eso no quita nuestra responsabilidad de proclamar la verdad y de hacer la invitación para que el hermano se aparte del mal. Muchos padres de familia con el pretexto de respetar la libertad prefieren no enterarse de los caminos que están tomando los hijos y si se enteran hacen como que no se dan cuenta, enterrando la cabeza en la arena como el avestruz. Nosotros sabemos las consecuencias que eso tiene, a nivel familiar y a nivel nacional, el no enfrentar los problemas a tiempo".

En su homilía, el Prelado continuó la reflexión sobre el papel que tenemos de invitar a nuestros familiares y amigos, e incluso aquellos que no nos sean conocidos, a abandonar el mal camino, y si ellos deciden no escuchar, el peso de su rechazo no caerá sobre nuestros hombros.

"La Iglesia, aunque muchos lo pidan, no puede callar ante los pecados del mundo ni ante las faltas de los hijos: "Porque si el centinela, viendo que llega el enemigo, no toca la trompeta y el pueblo no es avisado y algunos del pueblo mueren, yo pediré cuentas al centinela de esa sangre". Una Iglesia muda no sirve ni a Dios ni a los hombres. Ante los grandes males de nuestro mundo no nos podemos encoger de hombros, no nos podemos paralizar, ni echar la culpa de todos los males a un sólo hombre: debemos mostrar nuestra solidaridad y nuestra corresponsabilidad, levantando nuestra voz, y ofreciendo nuestras propuestas y entregando nuestro compromiso para que los males se conviertan en bienes".

Al final de su mensaje, el Cardenal Rivera Carrera recordó que estamos celebrando los cien años del nacimiento de la Madre Teresa, la religiosa que a pesar de la difícil situación en que se desarrolló su vocación, “nunca quiso abandonar el silencio de la oración, ni el lavar los cuerpos de los más abandonados, ni el dejar de curar las llagas de los más heridos, ni abrazar y alimentar con cariño a los niños y ancianos abandonados”.

Santo de la semana

San Pedro Claver
9 de Setiembre

En el año de 1581, en una provincia española, nació san Pedro Claver, quien desde niño mostró grandes cualidades de inteligencia y de espíritu, por lo que fue destinado por sus padres, al servicio de la Iglesia. Tras graduarse en la universidad de Barcelona, recibió las órdenes menores, y más tarde fue aceptado por la Compañía de Jesús.

Tiempo después conoció a san Alfonso Rodríguez, quien fuera portero del monasterio jesuita donde el santo vivía, y gracias a sus consejos, en 1610 Pedro decidió abandonar su país natal, para asumir las misiones de evangelización en las Indias Occidentales, específicamente en la colonia de Nueva Granada, hoy república de Colombia. Se dice que san Alfonso, por inspiración del Espíritu Santo, conoció la misión del joven y por esta razón, jamás ceso en animarlo.

Para 1615 san Pedro Claver fue ordenado sacerdote en Cartagena, y fue ahí donde el santo, apreció la entrega y el servicio que el P. Alfonso Sandoval mostró por los miles de esclavos negros, provenientes del África. De esta manera Pedro reconoció que quería convertirse en " esclavo de los negros para siempre" y pese a su timidez y falta de confianza en sí mismo, el santo se entregó a aquella misión con tenacidad y mucho entusiasmo.

Sus labores diarias iniciaban con la predicación de la palabra de Dios, logrando la conversión y el bautismo de miles de esclavos, además atendía a numerosos enfermos y moribundos. Los esclavistas no eran sus únicos enemigos, ya que la gente le acusaba de haber profanado los Sacramentos al dárselos a criaturas que a penas tienen alma. Las mujeres de sociedad de Cartagena se rehusaban a entrar en las iglesias donde el padre Claver reunía a sus negros.

Incluso sus superiores comenzaron a ejercer presión sobre él, después de haberse dejado llevar por la mentalidad de los acaudalados, sin embargo el santo logró continuar su obra entre muchas humillaciones y obstáculos.

La intensa actividad del santo deterioró su salud, y tras bendecir a su sucesor en su misión apostólica, en medio de grandes muestras de amor y cariño popular, falleció el 8 de septiembre de 1654, día de la Natividad de Nuestra Señora. Fue canonizado el 1888, al mismo tiempo que su gran amigo San Alfonso Rodríguez. El 7 de Julio de 1896 fue proclamado patrón especial de todas las misiones católicas entre los negros.

El papa Juan Pablo II rezó ante los restos mortales de San Pedro Claver en la Iglesia de los Jesuitas en Cartagena el 6 de Julio de 1986.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Fiesta de la Natividad de la Virgen María




8 de Septiembre




La celebración de esta fiesta fue fijada el 8 de septiembre, debido a que en éste día se abre el año litúrgico bizantino, mismo que se cierra con la Dormición y Asunción de María a los cielos, en el mes de agosto.
Pese a que en las Sagradas Escrituras no se relata sobre el nacimiento de María, existen diversas tradiciones a cerca de ello.

Dicha festividad implica la alegría de la Iglesia Católica, pues su nacimiento funge como un anuncio pre-mesiánico.
Así lo destacó San Juan Damasceno (675-749), en una homilía que dio en la Basílica de Santa Ana:

"¡Ea, pueblos todos, hombres de cualquier raza y lugar, de cualquier época y condición, celebremos con alegría la fiesta natalicia del gozo de todo el Universo. Tenemos razones muy válidas para honrar el nacimiento de la Madre de Dios, por medio de la cual todo el género humano ha sido restaurado y la tristeza de la primera madre, Eva, se ha transformado en gozo. Ésta escuchó la sentencia divina: parirás con dolor. A María, por el contrario, se le dijo: Alégrate, llena de gracia!”.

En su reflexión, San Juan Damasceno también reconoció el papel de san Joaquín y santa Ana, los padres de María:

“¡Oh feliz pareja, Joaquín y Ana, a ustedes está obligada toda la creación! Por medio de ustedes, en efecto, la creación ofreció al Creador el mejor de todos los dones, o sea, aquella augusta Madre, la única que fue digna del Creador. ¡Oh felices entrañas de Joaquín, de las que provino una descendencia absolutamente sin mancha!, ¡Oh seno glorioso de Ana, en el que poco a poco fue creciendo y desarrollándose una niña completamente pura, y, después que estuvo formada, fue dada a luz! Hoy emprende su ruta la que es puerta divina de la virginidad. De Ella y por medio de Ella, Dios, que está por encima de todo cuanto existe, se hace presente en el mundo, corporalmente. Sirviéndose de Ella, Dios descendió sin experimentar ninguna mutación, o mejor dicho, por su benévola condescendencia apareció en la Tierra y convivió con los hombres".

Esta celebración nos recuerda que María es la mujer elegida por Dios, para que en su vientre sin mancha, sea concebido su amado hijo, Jesús, quien vino a padecer por cada uno de nosotros. María, es quien, más tarde, al recibir el anuncio del ángel, voluntariamente y por amor a Dios, recibirá una gran responsabilidad: cuidar y educar a Jesús, ayudarle a seguir el camino que Dios, su Padre, le ha marcado. También será quien le acompañe a lo largo de su vida, y sobre todo, en los momentos más difíciles, como fue su camino al Calvario.

La virgen, madre de Dios, posee un hermoso nombre, que significa: belleza, amada de Dios, estrella del mar, señora e iluminada. Con relación a esto, en 1683, el Papa Inocencio XI declaró oficial una fiesta que solía realizarse en el centro de España, y es la del "Dulce nombre de María".



Poesía a la Natividad de María

Canten hoy, pues nacéis vos,
los ángeles, gran Señora,
y ensáyense, desde ahora,
para cuando nazca Dios.

Canten hoy, pues a ver vienen
nacida su Reina bella,
que el fruto que esperan de ella
es por quien la gracia tienen.

Digan, Señora, de vos,
que habéis de ser su Señora,
y ensáyense, desde ahora,
para cuando nazca Dios.

Pues de aquí a catorce años,
que en buena hora cumpláis,
verán el bien que nos dais,
remedio de tantos daños.

Canten y digan, por vos,
que desde hoy tienen Señora,
y ensáyense, desde ahora,
para cuando nazca Dios.

Y nosotros, que esperamos
que llegue pronto Belén,
preparemos también,
el corazón y las manos.

Vete sembrando, Señora,
de paz nuestro corazón,
y ensayemos, desde ahora,
para cuando nazca Dios. Amén.


(Lope de Vega)

lunes, 6 de septiembre de 2010

Historia de la Semana

“Yo quería nacer”

Hubo una vez, un niño que se encontraba en el cielo, jugando con otros niños. De repente, llegó la hora de partir, se subieron a un avión que tenía al frente, un letrero que decía “destino: el mundo”.

Dentro del vuelo, este niño se encontró a otro pequeño, que con los ojos cubiertos de lágrimas, miraba por la ventana. Se acercó y le preguntó qué le pasaba, a lo que el pequeño respondió:
-No quiero ir al mundo, es que no quiero nacer en una familia pobre, voy a sufrir mucho y voy a padecer hambre; prefiero quedarme aquí en vez de irme a sufrir allá-

Entonces el niño, que estaba entusiasmado y ansioso por nacer, lo alentó diciéndole:
–No te preocupes. Yo voy a nacer en una familia de mucho dinero, y cuando nazca, me voy a hacer tu amigo para ayudarte y le voy a decir a mis papitos que te ayudemos, pero ya no estés triste que tus papás ansían tu llegada -

Entonces el niño, se alegró y recobró la esperanza por las palabras de aquél pequeñito.
Más tarde, el niño entusiasmado se encontró a un niño de piel negrita, que estaba llorando, y le preguntó el motivo de su llanto. Y el niño de piel negrita le contestó:
-Porque mi papá nos va a abandonar a mi mamita y a mi, porque mis papitos son de piel blanca y yo voy a nacer negrito y cuando mi papi me vea, golpeará a mi mamita pensando que le fue infiel por haber nacido negrito y voy a ser muy infeliz.-

El niño entusiasta, lo abrazó y mientras sonreía, le dijo:
- No te preocupes. Mira, mis papitos van a tener mucho dinero, además ellos me van a querer mucho y todo lo que yo les pida me lo darán y lo les voy a pedir que los ayudemos a que hagan una investigación y prueba de sangre para que tu papito se de cuenta de que tú eres de él y que tu mamita nunca lo engañó.-

Entonces el niño de piel negrita se quedó muy contento al ver que había encontrado solución para que no sufrieran él y su mamá.

Más tarde el niño entusiasmado, caminaba por el avión, cuando encontró a otro niño decepcionado. El niño, emocionado se acercó a platicar con él, y así se enteró de lo que sucedía:

- No quiero ir al mundo, porque al momento de nacer mi mamita morirá. Tendrán que escoger entre mi vida y la de mi mamá, y ella decidirá que salven mi vida. Mi papá sufrirá mucho, y por la desesperación de haber perdido a mi mamá, él se suicidará y yo iré a parar a un lugar a donde llevan a los niños desamparados y no voy a poder estar con mis papitos y es por eso que no quiero nacer todavía. -

Entonces, el niño entusiasmado le comentó:
- No te preocupes, mira que cuando yo nazca voy a tener mucho dinero, y mis papitos serán tan buenos, que les voy a pedir que ayudemos a tu papá para salir adelante y comprenda que Dios se llevó a tu mamita para que no sufriera. Le haremos ver que Dios te mando para que no estuviera solito y en ti verá el recuerdo de ella. Tu papito saldrá adelante y te va a querer tanto como mis papitos me van a querer a mí -

El niño que solía estar afligido, ahora esperaba con ansias su llegada al mundo y por poder tener un amigo tan especial.

Cuando llegó la hora de bajar del avión, "el piloto" encargado de enviar a los niños a su destino empezó a llamarlos y el primero que fue al mundo fue el niño de piel negrita, entonces el niño entusiasmado le gritó:
-¡no te preocupes que allá nos veremos y recuerda que te quiero!-

El segundo bajar del avión fue el niño que nacería pobre, pero él iba contento porque tenía una esperanza y la promesa del niño entusiasmado. El tercero en nacer, fue el niño que perdería a su madre, pero su actitud era positiva, pues el niño entusiasmado iba a ayudar a su papito a reponerse pronto del dolor y al igual que a los demás, el niño entusiasmado le dijo que se verían en la tierra y que serían los mejores amigos del mundo los cuatro.

Después de haber mandado a los tres niños, el piloto cerró las puertas, entonces, el niño entusiasmado se asustó y comenzó a gritar:
-¡Espere Señor, falto yo, falto yo! También quiero ir al mundo para decirle a mi papito cuánto lo amo y agradecerle a mi mamita todo el amor que me dará cuando yo nazca, ¡Espere!-

Se hizo un gran silencio y a lo lejos se escuchó la voz del piloto, quien le respondió:
-lo siento, pero hoy tus padres decidieron no tenerte...-

viernes, 3 de septiembre de 2010

Noticias del Templo Expiatorio a Cristo Rey

Ser misioneros de Jesús Divina Misericordia, invita Mons. Rivera

Carmen Durán

Durante la Celebración Eucarística que se realizó la tarde del pasado sábado 28 de agosto, en el Templo Expiatorio a Cristo Rey, Antigua Basílica de Guadalupe, con la que se concluyó el “Encuentro de Devotos de Jesús Divina Misericordia”, Monseñor Pedro A. Rivera Díaz manifestó estar alegre después de haber vivido dos días junto al Señor y aseguró que Él mismo es quien nos invita a buscarle.

En su homilía, el rector de este templo mencionó el tema del aborto e indicó que “solamente Dios es el dueño de la vida del ser humano, la vida a cada uno de nosotros se nos da como un don, nosotros no somos dueños ni siquiera de nuestra propia vida, mucho menos podríamos pensar que tenemos derecho sobre la vida de los demás”, y junto con ello informó que hasta ahora más de 50 mil niños han sido asesinados en el vientre materno.

Más tarde, Mons. Rivera recurrió al Evangelio para invitarnos a velar por los más necesitados, ya que “todo el bien que hoy haces, se te pagará cuando resuciten los justos”. Luego, deseó que la pasión y muerte de Jesús “no sea en vano, sino que efectivamente seamos muchos y cada vez seamos más, los que conociendo su amor misericordioso, vayamos transformando a la humanidad y la vayamos sacando del error”, ya que el mundo y la humanidad, nos estamos sumergiendo “en un mar de amargura, de tristeza, de soledad, de muerte”.

Después, al recordar la jornada de reflexión que se llevó a cabo el 27 y 28 de agosto, en este recinto, Monseñor Pedro explicó que “lo que el Señor le revela a Santa Faustina, nos lleva a acogernos a la Divina Misericordia de Dios”, para pedir que el mal que día a día avanza y se desarrolla en nuestra sociedad y en el mundo, algún día pueda ser detenido.

En su mensaje también recordó al Papa Juan Pablo II, quien aseguró que la misericordia de Dios es la única que puede frenar el mal en el mundo; y luego insistió en que “aquellos que conocemos al Señor Jesucristo, aquellos que hemos experimentado en nuestra vida el perdón, y la confianza que tiene hacia nosotros”, debemos ser “los testigos de la presencia de Dios en el mundo”.

En la parte final de su homilía, Monseñor expresó que desea “atraer a mayor número de personas, para que se acojan a la misericordia de Dios, y sobre todo descubran la presencia de Jesús en la Eucaristía”, ya que sólo así “estaremos iluminando las tristezas y las angustias de la humanidad, y de muchas personas”, puesto que hay quienes viven tristes y mortificándose por las consecuencias de sus errores, debido a que desconocen a Dios, por ello “tenemos el compromiso de sembrar esperanza, de poder decir que no todo está acabado, de llevar alegría”.

El Rector de la Antigua Basílica de Guadalupe concluyó invitando a los participantes de éste evento, a reconocer que Jesús ha dejado su “presencia en el pan, para estar en tu corazón, que la alegría y la grandeza de este amor, llene de gozo tu vida, fortalezca y le de sentido a tu existencia, y haga de ti, un misionero, una misionera de la misericordia de Dios”.


Santa Faustina y Madre Teresa de Calcuta (vida y obra)

Diana V. Martínez

El sábado 28 de agosto, como parte de las conferencias que se realizaron durante el “Encuentro de devotos de Jesús Divina Misericordia”, el cual se llevó a cabo en la Antigua Basílica de Guadalupe; la ponente Martha Culebro, recordó “que hoy en día hay dos mujeres que han sido un ejemplo del siglo XX para el siglo XXI: la Madre Teresa de Calcuta y Santa Faustina Kowalska”.

Al respecto de Santa Faustina , la ponente explicó que “fue una mujer que vive una vida muy intensa… nace el 25 de agosto de 1905, y fallece cuando tenía 38 años, tuvo una vida muy corta. Santa Faustina vive en un convento donde atendían a chicas, trata con personas humildes; tanto Santa Faustina como la Madre Teresa tienen un común denominador, es su esposo Jesús. La Madre curiosamente nace un 26 de agosto un día después que Santa Faustina”.

Luego añadió que “la Madre Teresa tiene una vida espiritual muy diferente a Santa Faustina; ambas son marcadas con un deseo firme que es el seguimiento a Cristo crucificado”.

Como parte de la biografía de la beata, la expositora Culebro indicó que la “Madre Teresa de Calcuta es una monja que nace en la antigua Albania en 1910, ingresa al convento de las hermanas de Loreto; se va a Irlanda y después a la India. Ahí se hace maestra a los 18 años y a los 36 tiene un retiro espiritual; ella se va a los pies de los Himalayas, en ese monte tiene una experiencia muy extraordinaria… tiene una experiencia mística. Ella tiene un encuentro personal con Cristo muriendo en la cruz”.

La conferencista leyó un fragmento de un libro, donde la beata Teresa de Calcuta describe: “Vi una gran muchedumbre de todo tipo de personas muy propias, y también había niños, todos ellos tenían sus manos alzadas hacia mi, yo estaba de pie y ellos alrededor y gritaban: ¡Ven, ven!, sálvanos, llévanos a Jesús… Puede ver gran sufrimiento y dolor en sus rostros, yo estaba arrodillada frente a Nuestro Señor que estaba frente a ellos, no vi su cara pero oí que decía: Cuida de ellos, son míos, llévaselos a Jesús, tráeles a Jesús. No temas, enséñales a rezar el rosario en familia y todo ira bien”.

La Sra. Martha prosiguió, indicando que “hay más de cinco lugares en donde Jesús le dice a Santa Faustina “tengo sed”. Santa Faustina habla una y otra vez en su diario, de todo lo que Jesús le dice, que todos debemos ser como un niño pequeño. Entre Santa Faustina y la Madre Teresa de Calcuta existe una concordancia, que es un servicio a los más pobres. Santa Faustina fue la voz de la Divina Misericordia en lo más escondido de un convento, ella lo hizo a través de su “si”, de ser ella”.

Inmediatamente compartió las palabras pronunciadas por Santa Faustina durante su encuentro con el Señor: “durante la santa misa vi al Señor clavado en la cruz y entre grandes sufrimientos, un silencioso gemido salía de su corazón. Un momento después dijo: tengo sed, tengo sed. Ayúdame hija mía a salvar las almas, une tu sufrimiento a mi pasión y ofrécelo al Padre Celestial por los pecadores”.

Al concluir su mensaje, insistió que las dos religiosas “encuentran la forma de cooperar con el trabajo de Jesús, todos debemos responder a esa sed de amor, a esa sed de almas, intentar calmar la sed de Jesús, a través de muy pequeñas obras pero con un amor enorme. Santa Faustina atendía a sus enfermos, los más pobres, con un amor impresionante, “pequeñas cosas, con grande amor”. Una de las maravillas de ambas, Santa y Beata, es que nos dan un mensaje de amor: que Jesús es maravilloso, “nadie puede saciar la sed de Jesús más que tu mismo””.

Ambas nos invitan a la conversión, a estar con Jesús, a arrepentirnos de nuestros pecados, a tener confianza (“Jesús en ti confío”), pues Él vino a traer la buena nueva y a decirnos: “se mi luz”, a invitarnos a la conversión y a implorar su misericordia, ya que la única manera de saciar la sed de Jesús es con nuestro amor.






Recuerdan a Madre Teresa a cien años de su nacimiento

Carmen Durán

El pasado 26 de agosto, cientos de fieles laicos, religiosos y religiosas de nuestra ciudad, se unieron al festejo de los cien años del nacimiento de la Madre Teresa de Calcuta y para ello, se llevó a cabo la Santa Misa en el Templo Expiatorio a Cristo Rey, Antigua Basílica de Guadalupe.

La eucaristía fue presidida por el padre Carlos González, Misionero de la Caridad, quien durante la homilía, agradeció a Dios por la vocación de la beata, ya que “a través de ese “sí”, a tantos de nosotros, a tantas personas, nos ha dejado esa obra”, asimismo, el sacerdote aseguró que “ella es nuestra madre, madre espiritual, madre que Dios eligió para hacernos más visible ese amor a nuestra Madre Santísima”.

Más adelante, el religioso comentó que en 1975 la beata vino a México, y que él supone que la Madre Teresa pudo haber estado en la Antigua Basílica de Guadalupe, frente a la imagen de la Virgen del Tepeyac, donde hoy en día se promueve la adoración eucarística. Luego señaló que en Albania, país natal de la religiosa, al igual que en otras partes del mundo, están “reconociendo la obra que Dios ha hecho en Madre Teresa”, la mujer que Jesús eligió “para que sea su luz”.

Al reflexionar sobre la vida de amor y caridad que llevó la misionera, el padre Carlos, añadió que “podemos decir que son sinónimos. Dios es amor, Dios es caridad… Dios es la fuente de todo el amor” y que la caridad es estar dispuestos a abrir nuestros corazones para amar. Después, el religioso recurrió al Evangelio donde se narra: “felices ustedes los pobres, los perseguidos, porque de ustedes es el reino de los cielos”, y con ello aseguró que la “Madre Teresa nos dio ejemplo de alegría… de la plenitud del gozo espiritual, de estar en unión con Jesús”.

El padre también expresó que seguramente “todos, de una u otra forma, directa o indirectamente, hemos sido tocados por Jesús, por la inspiración, por la veneración, por el testimonio de Madre Teresa”, luego compartió su alegría de ser Misionero de la Caridad, asegurando que es un privilegio el poder tocar a Jesús a través de los pobres.

Antes de concluir su mensaje, el religioso invitó a todos los pertenecientes a la orden fundada por la religiosa albanesa, a pedirle a Dios y a la beata, les ayuden a ver la imagen de Dios en los más necesitados “en los niños, en los ancianos… donde el Señor nos ponga, ahí podremos decir: Madre Teresa tú estuviste junto a Jesús, en tantos necesitados, ayúdanos a seguir siendo esa luz, ese pequeño reflejo de luz en medio de los pobres”. Por último, leyó el poema que un amigo suyo escribió en honor a la Madre Teresa de Calcuta.



Jóvenes son llamados al encuentro con Jesús

Carmen Durán

El pasado sábado 21 de agosto, como cada tercer sábado de mes, se llevó a cabo el Rosario Juvenil en el Templo Expiatorio a Cristo Rey, Antigua Basílica de Guadalupe. En ese día, Dios recibió un pequeño regalo, pues la alegría de los jóvenes se hizo presente en este recinto, en el que se realizó una breve adoración a Jesús Eucaristía, la cual estuvo acompañada de cantos y oraciones, e inmediatamente después, los fieles congregados, participaron de la Santa Misa.

Durante la eucaristía, el sacerdote celebrante recordó a los jóvenes, que los que se salvan son aquellos que siguen a Jesús, y que además, estamos invitados a elegir la puerta angosta, es decir, realizar un esfuerzo adicional, ya que es mucho más fácil seguir el camino falso, el cual, sin duda nos lleva a la perdición. Poco después, el sacerdote insistió que el camino estrecho es el que nos lleva a la luz, al Reino de Dios.

En su reflexión, el celebrante exhortó a los ahí reunidos, a aceptar el designo de Dios, y sobre todo a actuar a favor de los pobres y de la gente necesitada, dado que en ellos se manifiesta el amor verdadero. Además exhortó a alimentar la fe y el amor; y concluyó alentando a que en nuestras familias pongamos a Jesús como el centro de nuestros hogares, para que en ellos compartamos el amor de Dios, puesto que hemos nacido para amar y no para ser amados.


Las actividades del día, finalizaron con una obra titulada “Renacer”, en la que se plantearon las diversas situaciones que puede enfrentar un joven hoy en día, como es el caso de los problemas familiares y las adicciones. En dicha representación, también se compartió la solución que no muchos jóvenes toman, y que es precisamente el seguir a Jesús, quien siempre está dispuesto a brindarnos una nueva oportunidad, puesto que nos ama a pesar de nuestras fallas, ya que es el amigo que nunca nos habrá de abandonar.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Homilía dominical del Cardenal Norberto Rivera Carrera

Durante la misa del mediodía del pasado domingo 29 de Agosto, el Cardenal Norberto Rivera Carrera recordó que en el libro del Eclesiástico o Sirácides, el Señor ha proclamado un conjunto de exhortaciones que reflejan la experiencia cotidiana. Así, en aquella lectura se menciona a la humildad como la virtud que todo cristiano debe desarrollar, ya que ésta es auténticamente religiosa, dado que nos ayuda a encontrar gracia ante Dios.

En su homilía, el Arzobispo Primado de México indicó que las escrituras nos sugieren que en todo momento debemos proceder con humildad, y procurar ser los más pequeños entre los hombres, tal y como lo testimonió Jesús, quien asegura que “el que se engrandece a sí mismo, será humillado; y el que se humilla, será engrandecido”.

"Para estimularnos y compaginar nuestra máxima realización personal y rendimiento en lo que Dios no ha encomendado con una actitud humilde, fijémonos en el ejemplo de Jesús mismo, el Hombre ideal. Nadie le puede negar las máximas cualidades a la humanidad de Cristo. Y, sin embargo, como nos recuerda San Pablo, “se rebajó a sí mismo, haciéndose en todo semejante a nosotros, pasando por uno de tantos”. Jesús tenía conocimiento de su origen divino, pero se presenta como Siervo de Dios y servidor de todos".

Más adelante, el Prelado retomó las palabras de San Pablo: “no hagan nada con espíritu de rivalidad o por vanagloria”, para señalar que en ocasiones solemos pensar que la humildad no nos permitirá desarrollarnos personalmente, es decir, lograr algún triunfo, y agregó que la humildad más bien implica desarrollar los talentos que Dios nos ha dado, pero sin andar presumiendo de ello.

"La humildad no quiere decir que no desarrollemos las cualidades que Dios nos ha concedido, al contrario, la humildad supone un esfuerzo sincero por estar desarrollando todo aquello que Dios nos dio, pero no vanagloriarnos de aquello como si no lo hubiéramos recibido".

En su reflexión, el Cardenal Norberto Rivera también destacó que la humildad nos invita a tener presente a los pobres y a los más necesitados, y compartir con ellos, todo a manos llenas, pues “si damos sin esperar que nos paguen, la recompensa será grande”. En cambio, aseguró que no hay mérito alguno si damos algo, con la esperanza puesta en recibir más de lo que hemos obsequiado.

El Cardenal concluyó exhortándonos a seguir el ejemplo de María, “la primera cristiana, que consciente de su maternidad divina, en lugar de enorgullecerse”, se designó a sí misma como la servidora y esclava del Señor.