martes, 10 de abril de 2012

31 Tareas para el católico


31 TAREAS QUE NOS HA DEJADO EL PAPA BENEDICTO XVI
Mons. Pedro Agustín Rivera Díaz

A continuación les presento una recopilación de 31 tareas, que en mi opinión, el Papa Benedicto XVI nos ha dejado en sus diversas intervenciones con motivo de su visita a México del 23 al 26 de marzo, y aunque, una de ellas fue dirigida a los niños y otra a los Obispos de México y de América Latina, nos ayudan a reflexionar para cumplir el reto de ser mejores cristianos, participando, como discípulos y misioneros, de la Nueva Evangelización.

El Papa Benedicto XVI nos ha exhortado a:

1.- Que nos esforcemos para que México sea un hogar en el que todos sus hijos vivan con serenidad y armonía. (MENSAJE A LOS NIÑOS. Plaza de la Paz, Guanajuato. 24-mar-2012).

2.- Que contribuyamos al bien común, exigencia de la promoción humana y expresión altísima de la caridad (DISCURSO DE DESPEDIDA. Aeropuerto Guanajuato. 26-mar-2012).

3.- Que participemos en un esfuerzo solidario, que permita a la sociedad renovarse desde sus fundamentos para alcanzar una vida digna, justa y en paz para todos. (DISCURSO DE DESPEDIDA. Aeropuerto Guanajuato. 26-mar-2012).

4.- Que seamos buenos ciudadanos, conscientes de la responsabilidad de preocuparse por el bien de los demás, de todos, tanto en la esfera personal como en los diversos sectores de la sociedad. (DISCURSO DE DESPEDIDA. Aeropuerto Guanajuato. 26-mar-2012).

5.- Que continuemos avanzando sin desfallecer en la construcción de una sociedad cimentada en el desarrollo del bien, el triunfo del amor y la difusión de la justicia (CEREMONIA DE BIENVENIDA. Discurso. 23-mar-2012).

6.- Que evitemos la inútil venganza y desterremos el odio que divide (ÁNGELUS. Parque Expo Bicentenario de León. 25-mar-2012).

7.- Que fomentemos la fraternidad (ÁNGELUS. Parque Expo Bicentenario de León. 25-mar-2012).

8.- Que respetemos, defendamos y promocionemos la vida humana. (ÁNGELUS. Parque Expo Bicentenario de León. 25-mar-2012).

9.- Que no cedamos a la mentalidad utilitarista, que termina siempre sacrificando a los más débiles e indefensos. (DISCURSO DE DESPEDIDA. Aeropuerto Guanajuato. 26-mar-2012).

10.- Que protejamos y cuidemos a los niños, para que nunca se apague su sonrisa, puedan vivir en paz y mirar al futuro con confianza. (MENSAJE A LOS NIÑOS. Plaza de la Paz, Guanajuato. 24-mar-2012).

11.- Que estén a favor de los niños: su familia, la Iglesia, la escuela y quienes tienen responsabilidad en la sociedad, trabajando unidos para que los niños puedan recibir como herencia un mundo mejor, sin envidias ni divisiones. (MENSAJE A LOS NIÑOS. Plaza de la Paz, Guanajuato. 24-mar-2012).

12.- Que no nos dejemos amedrentar por las fuerzas del mal. (DISCURSO DE DESPEDIDA. Aeropuerto Guanajuato. 26-mar-2012).

13.- Que seamos valientes y trabajemos para que la savia de nuestras raíces cristianas hagan florecer nuestro presente y futuro. (DISCURSO DE DESPEDIDA. Aeropuerto Guanajuato. 26-mar-2012).

14.- Que el pueblo mexicano no deje de ser fiel a sí mismo. (DISCURSO DE DESPEDIDA. Aeropuerto Guanajuato. 26-mar-2012).

15.- Que como mexicanos hagamos honor a la fe recibida y a nuestras mejores tradiciones; (CEREMONIA DE BIENVENIDA. Discurso. 23-mar-2012).

16.- Que superemos en muchos católicos, una cierta esquizofrenia entre la moral individual y la moral pública; entre la vida privada y la pública. (VUELO A MÉXICO. Conferencia de prensa. 23-mar-2012).

17.- Que sepamos resistir a la tentación de una fe superficial y rutinaria, a veces fragmentaria e incoherente. (HOMILÍA. Parque Expo-Bicentenario de León. 25-mar-2012).

18.- Que superemos el cansancio de la fe y recuperemos la alegría de ser cristianos, de estar sostenidos por la felicidad interior de conocer a Cristo y de pertenecer a su Iglesia. (HOMILÍA. Parque Expo-Bicentenario de León. 25-mar-2012).

19.- Que sirvamos a Cristo en las situaciones agobiantes de sufrimiento humano, para ponernos a su disposición, sin replegarnos en el propio bienestar» (HOMILÍA. Parque Expo-Bicentenario de León. 25-mar-2012).

20.- Que nos dejemos interpelar cada día por la Palabra de Dios, para aprender de Él y darlo a conocer a los demás. (HOMILÍA. Parque Expo-Bicentenario de León. 25-mar-2012).

21.- Que anunciemos a Dios. (VUELO A MÉXICO. Conferencia de prensa. 23-mar-2012).

22.- Que desenmascaremos el mal (VUELO A MÉXICO. Conferencia de prensa. 23-mar-2012).

23.- Que hagamos presente la verdad y la bondad de Dios. (VUELO A MÉXICO. Conferencia de prensa. 23-mar-2012).

24.- Que no separemos la alabanza de Dios del servicio a los hombres. (VÍSPERAS. Basílica-Catedral de Nuestra Señora de la Luz, León. 25-mar-2012).

25.- Que Cristo reine en nuestros corazones haciéndolos puros, dóciles, esperanzados y valientes en la propia humildad. (HOMILÍA. Parque Expo-Bicentenario de León. 25-mar-2012).

26.- Que Jesús reine en nuestras vidas y nos ayude a promover audazmente la paz, la concordia, la justicia y la solidaridad. (HOMILÍA. Parque Expo-Bicentenario de León. 25-mar-2012).

27.- Que cada uno de nosotros se transforme en sembrador y mensajero de esa paz por la que Cristo entregó su vida. (MENSAJE A LOS NIÑOS. Plaza de la Paz, Guanajuato. 24-mar-2012).

28.- Que tengamos como a amigo a Jesús. (MENSAJE A LOS NIÑOS. Plaza de la Paz, Guanajuato. 24-mar-2012).

29.- Que participemos en la Misa del domingo, en la catequesis, en algún grupo de apostolado, buscando lugares de oración, fraternidad y caridad. (MENSAJE A LOS NIÑOS. Plaza de la Paz, Guanajuato. 24-mar-2012).

30.- Que fomentemos el estudio, la difusión y meditación de la Sagrada Escritura, que anuncia el amor de Dios y nuestra salvación. (VÍSPERAS. Basílica-Catedral de Nuestra Señora de la Luz, León. 25-mar-2012).

31.- Que recemos por todos, también por el Papa Benedicto XVI. (MENSAJE A LOS NIÑOS. Plaza de la Paz, Guanajuato. 24-mar-2012).
Que llevemos el cariño y la bendición del Papa a todos. (MENSAJE A LOS NIÑOS. Plaza de la Paz, Guanajuato. 24-mar-2012).

lunes, 9 de abril de 2012

La resurrección del Señor

Contigo en la fe (Tema 15): "La resurrección del Señor"
Mons. Pedro Agustín reflexiona en torno a la muerte de Jesús, su resurrección y la fiesta de la Pascua.

La espiritualidad de la Madre Ma. Inés en los sacerdotes


GRUPO SACERDOTAL MADRE INÉS.

Testimonio misionero y alegre de la presencia de Dios en medio de la humanidad.

Mons. Pedro Agustín Rivera Díaz

Este grupo está constituido por un grupo de amigos sacerdotes, que queremos ayudarnos a vivir nuestra espiritualidad sacerdotal específica, como diocesanos o religiosos, según el caso, de acuerdo a los documentos de la Iglesia e inspirándonos de modo especial en la vida y doctrina de la beata Madre María Inés Teresa Arias (1904-1981), sin olvidar otras figuras sacerdotales y espirituales de toda la historia eclesial.

Con una fuerte vivencia eucarística, sacerdotal, mariana, misionera y alegre, lo nuestro es esforzarnos en vivir mejor todos los matices de la espiritualidad y pastoralidad del sacerdote diocesano (o del sacerdote de vida consagrada), llevando a la práctica las directrices de la Iglesia: "Prebyterorum Ordinis", "Pastores dabo vobis", "Perfectae caritatis", "Vita consecrata", etc. Cada uno de los componentes del grupo sacerdotal es plenamente diocesano o plenamente religioso según los casos.

Procuramos hacer vida las líneas maestras del sacerdocio ministerial: caridad pastoral (para ser signos del Buen Pastor), santificación en relación con los ministerios, seguimiento evangélico con la práctica de las virtudes del Buen Pastor (obediencia, castidad, pobreza), en la familia sacerdotal del presbiterio, en dependencia pastoral y espiritual del propio Obispo, al servicio de la propia Iglesia particular y con disponibilidad misionera para la Iglesia universal.

Desde 1996 nos empezamos a reunir algunos amigos sacerdotes, diáconos y seminaristas y de manera más formal, desde el 2004, cada año nos reunimos con Mons. Juan Esquerda Bifet, durante una semana para fortalecer y alcanzar nuestro objetivo principal que es la santidad, procurando, como única recompensa que Jesús sea conocido y amado. En estas reuniones han participado obispos y sacerdotes de la república y del extranjero. En este año nos reuniremos del 16 al 23 de julio en Ixtlán del Río, donde nació la Madre María Inés Teresa. Informes con Mons. Pedro Agustín Rivera Díaz al 5750 0014, 5750 2222. e-mail: padrepedro04@yahoo.com.mx

El reconocimiento de la vida de santidad de Madre María Inés Teresa, ciertamente es un fuerte impulso para que todos, y en particular quienes formamos parte de este grupo sacerdotal Madre Inés, nos dejemos llevar por la gracia de Dios, que nos invita a participar en la Nueva Evangelización convocada por el Papa Benedicto XVI, como discípulos, misioneros y testigos alegres de la presencia de Dios en medio de la humanidad.

martes, 3 de abril de 2012

¡Te esperamos dentro de 18 días!


Artículo de Mons. Pedro Agustín


QUÉ ES UNA BEATIFICACIÓN

Mons. Pedro Agustín Rivera

La beatificación es el paso previo a la canonización de una persona reconocida como santo(a), por la Iglesia Católica. Cuando una persona muere, como se dice, en olor de santidad, cinco años después de su fallecimiento puede solicitarse, en la diócesis donde realizó su vida, que se abra un proceso de canonización que consiste, en primer lugar reunir los testimonios y documentos que avalen la solicitud. Reunida la documentación necesaria y constatada su veracidad se cierra el “proceso diocesano” y se envía al Vaticano, en donde en caso de ser aceptada la causa se inicia el “proceso romano” y se designa como “Siervo(a) de Dios” a la persona que se investiga. En la fase romana se pedirán las pruebas que demuestren que el postulado vivió de manera heroica las virtudes teologales de fe, esperanza y caridad y, si esto se consigue, será denominado(a): “Venerable”. Previo a estos pasos, es común, que se estén investigando, uno o varios, favores recibidos por intercesión de quien se pretende sea llevado a los altares, por lo que cumpliendo con las condiciones y teniendo las pruebas necesarias, alguno de estos favores puede ser considerado un presunto milagro, el cual se presenta, para su estudio, en el Vaticano, ante las comisiones de médicos, de teólogos y cardenales. Reunidas las pruebas contundentes de un hecho así, cada comisión lo estudia y si lo aprueban, las conclusiones se presentan al Sumo Pontífice, para que él las certifique y autorice que el nombre de la persona sea inscrito en el libro de beatos, por lo que se designará una fecha para que en medio de una Ceremonia Litúrgica, se haga público tan gran acontecimiento y al beato(a) se le pueda rendir culto local en la congregación, en la diócesis y en el país donde desarrolló su vida cristiana.

Solo Dios hace milagros, los beatos y los santos son los intercesores para obtenerlos, por lo que un milagro es considerado como el aval de Dios, a los deseos de quienes ven en los altares a quienes en la vida dieron testimonio de su amor a Dios, a la Iglesia y a sus hermanos.

Realizada la ceremonia de beatificación, se requiere del reconocimiento de otro milagro para que el beato sea canonizado, es decir sea reconocido como santo y su culto quede abierto a toda la Iglesia. El proceso de canonización es más sencillo, pues ahora sólo se estudian los presuntos milagros.

En el caso de Madre María Inés Teresa, su proceso inició en 1992, su vivencia de las virtudes heroicas fue reconocida por el Papa Benedicto XVI el 3 de abril del 2009 y el milagro el 27 de junio del 2011. Beatificada el 21 de abril del 2012, será conmemorada cada 22 de junio y cuando sea reconocido un milagro más, será canonizada.

Testimonio de religiosa

En este video verás el testimonio de la Hna. Guadalupe Salinas, una Misionera Clarisa que comparte la alegría por la beatificación de la religiosa que como misionera mexicana, fundó no sólo la Congregación de las Misioneras Clarisas del Santísimo Sacramento, sino también a Familia Inesiana, toda una asociación religiosa que trabaja bajo el lema "Urge que Cristo reine".


lunes, 2 de abril de 2012

CUATRO BEATAS MEXICANAS



Madre María Inés Teresa será cuarta mujer mexicana beatificada. Una de ellas ya ha sido canonizada, se trata de Santa María de Jesús Sacramentado Venegas de la Torre. (1868–1959), religiosa y fundadora. Fue beatificada el 22 de noviembre de 1992 y canonizada el 21 de mayo del 2001.
La segunda beata mexicana es María Vicenta Chávez Orozco. (1867–1949), religiosa, fundadora de las Hijas del Sagrado Corazón de Jesús, fue beatificada el 9 de noviembre de 1997.
La beata María Anastasia Guadalupe García Zavala (1878–1963), cofundadora de la Congregación Siervas de Santa Margarita María y de los Pobres, fue beatificada el 25 de abril del 2004. 

El Cardenal Angelo Amato, Prefecto de la Causa de los Santos, representante del Papa Benedicto XVI, en la ciudad de México, en la Basílica de Guadalupe, el 21 de abril del 2011, preside la Misa en la que la Madre María Inés Teresa del Santísimo Sacramento,misionera mexicana sin fronteras, mujer contemplativa en la acción y activa en la contemplación, es declarada BEATA DE LA IGLESIA CATÓLICA.


Mons. Pedro Agustín Rivera Díaz


Reflexionar el mensaje del Papa Benedicto XVI

Mons. Pedro Agustín, desde sus cápsulas "Contigo en la fe", ha querido invitarnos a reflexionar sobre el mensaje que el Papa Benedicto XVI vino a compartir a nuestro país, pues en su viaje apostólico, el Pontífice se dirigió tanto a niños, como a laicos, sacerdotes, religiosas y gente de buena voluntad.



Altar de Dolores permanecerá hasta el 7 de abril


ALEGRÍA Y TRISTEZA EN EL “ALTAR DE DOLORES”
del Templo Expiatorio a Cristo Rey, Antigua Basílica de Guadalupe

Permanecerá colocado hasta el 7 de abril

Siguiendo la tradición que se creó en la Nueva España desde el siglo XVII, el 6º Viernes de Cuaresma, se prepara un altar dedicado a la Santísima Virgen en su advocación de la Dolorosa, con una finalidad catequética y con la intención de los fieles de mitigar el dolor que experimentará la Virgen de María a lo largo de su vida, particularmente al pie de la Cruz de su Hijo, Jesucristo.

Cada elemento colocado en este altar tiene su importancia y simbolismo. En su conjunto pareciera un “incendio”, por lo que así también fueron conocidos los altares puestos en cada hogar.

Esta hermosa tradición de los Altares de Dolores pretende, con el brillo de las banderitas de oro, el juego de color del vidrio azogado de las esferas y el aroma de las flores, pretende conmover a quienes los contemplan y oran ante ellos. Así, a través de los sentidos de la vista y el olfato, se invita a la compasión y al compromiso de ser mejores, ante las aflicciones de la Virgen Santísima.

En la Colegiata de Guadalupe en el siglo XVIII, la Virgen de los Dolores tenía su altar permanente y durante su fiesta, todo el cabildo la celebraba con un oficio especial, que incluía la participación de su capilla musical, que entonaba es esa ocasión el Stabat Mater, que es el canto ofrecido en desagravio a este duro trance de la Pasión de nuestro Señor Jesucristo.

El tradicional “Viernes de Dolores”, que se celebra el viernes anterior a la Semana Santa, era una oportunidad de oración y convivencia de los fieles que, desde muy temprano acudían por el “Canal de la Viga” a “Jamaica de las flores” a comprar las flores frescas para sus altares domésticos. Las tardes eran ocupadas para recorrer los diferentes barrios de la Ciudad de México, haciendo visitas y realizando oraciones piadosas en los diferentes hogares donde se había levantado un “incendio”. De ahí surge una expresión propia de estos altares. Cuando la gente llegaba a las casas preguntaba "¿Lloró la Virgen?" y las personas de la casa contestaban "Sí, sí lloró", y daban a los visitantes un vaso de agua fresca para aliviar el calor de la primavera. Las lágrimas que para algunos son amargas y para otros simplemente saladas, no pueden ser desagradables tratándose de las de la Madre de Cristo, por lo que se ofrecía agua de limón y de chía.

En el “Altar de Dolores”, se conjugan la alegría y la tristeza, por ser de un ambiente festivo sin perder la sobriedad y penitencia que la Cuaresma impone.
La costumbre del Altar de Dolores, era también una oportunidad para que amigos y extraños convivieran amistosamente, pues a todos se les recibía con el mismo agrado. La familia entera solía rezar el Rosario a una hora determinada y a ese homenaje piadoso se unían los visitantes. Esta tradición extendida en varios estados de nuestro país tomó diferentes matices regionales, por lo que, no todos los altares son iguales ni tienen los mismos elementos.

DESCRIPCIÓN DEL ALTAR DE DOLORES DEL TEMPLO EXPIATORIO A CRISTO REY, que se montó al estilo propio de la capital de la Nueva España.

Los elementos que lo componen son los siguientes:

En la parte superior del altar se encuentra una representación del grabado de Cristo en la Cruz, que tomara San Alfonso María Ligorio, como fuente de inspiración para la meditación de su Viacrucis. Mostrando la importancia del misterio de la redención humana, presenta a Jesucristo descarnado. De sus cinco llagas salen flechas que nos recuerdan su gran Amor y que provocan heridas de amor en el corazón de quien lo contempla, como lo dijera la doctora de la Iglesia, Santa Teresa de Ávila.

Debajo de esta escena, se encuentra la imagen de la Virgen María, firme al pie de la Cruz, con sus manos entrelazadas en señal de angustia, con un pañuelo para enjugar sus lágrimas por los pecados de la humanidad. En su pecho hay siete flechas recordando que ella fue la primera en ser “herida” por las flechas del Amor de Jesús. Dolor y amor que alcanzan la redención del ser humano. Esta representación la encontramos en iconos bizantinos de la Dolorosa, que no ponen espadas o dagas, si no flechas. La imagen está vestida al modo de la Virgen de la Soledad.

Debajo de la Dolorosa, en siete niveles, se colocaron cirios en candeleros ostentosos que nos llevan al recuerdo de sus sufrimientos y al contemplar el “corazón atravesado por siete espadas”.

“Este corazón”, está elaborado de manera artesanal con semillas, siguiendo la tradición de ofrecer a la Virgen la gran variedad de semillas que se iban a sembrar y las que se habían cosechado.

Los llamados “Dolores de la Virgen María son:

1. La presentación del Niño Jesús en el Templo. 2. La huida a Egipto. 3. El Niño perdido y hallado en el Templo. 4. El encuentro de la Virgen María, con su Hijo, en el camino al Calvario. 5. La muerte de Jesús en la Cruz. 6. Jesús, bajado de la Cruz y depositado en los brazos de su Madre. 7. La sepultura de Jesús y la soledad de la Virgen María.
Rodeando el altar, hay veladoras, elemento primordial, ya que su luz, al llegar a las esferas e iluminar las banderas de hoja de oro, hace que parezca que hay “un incendio” en el lugar.
Las banderas de hoja de oro, insertadas en naranjas, nos recuerdan el corazón de María atravesado por las espadas. La hoja de oro, con el calor de las velas produce destellos y sonidos como el crepitar de la leña en la hoguera, que se unen al murmullo permanente de los fieles en oración continua, ante el altar.
 La alfombra de aserrín, procura imitar las ricas alfombras de las casas adineradas y se coloca para simbolizar el deseo de suavizar el camino de Jesús y de la Virgen María hacia el Calvario.

Los diferentes botellones con agua nos recuerdan las lágrimas vertidas por la Santísima Virgen.

El agua utilizada para la germinación del trigo y otras semillas nos recuerda las “lágrimas de la Virgen” y los gérmenes colocados en macetas y “animalitos de barro”, la materia para el Pan Eucarístico. Estos granos germinados, que mueren para dar vida, simbolizan a Cristo que muere y resucita para que los hombres tengamos Vida Nueva y alcancemos la Vida Eterna.

Las familias de escasos recursos suplían los encajes, calados y blondas con el famoso “papel picado” de china, de diversos colores. El trabajo de papel picado era, y sigue siendo, un reto para la imaginación de los artistas populares.

Los ángeles pasionarios que acompañan a la Virgen, nos muestran los elementos utilizados en la pasión de nuestro Señor: los flagelos, la columna, los clavos, la corona de espinas, la lanza, la esponja, la túnica, los dados, el cartel de INRI, el martillo y las pinzas, las monedas, etc.

Nosotros nos unimos a través de este altar a Jesucristo en su pasión, en su Cruz y en su resurrección, acompañando a la Virgen María, Madre suya y nuestra, como  expresión de compasión y solidaridad con Ella y con su Hijo, como manifestación de gratitud y solicitud para que siempre nos acompañe en nuestras penas, con la  intención de separarnos del pecado y vivir siempre como hermanos, bajo la mirada compasiva de nuestra Madre del Cielo.